Prueba Porsche Cayenne, doble o nada

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Todo amante del automóvil cuando escucha la palabra Porsche, lo identifica por automóviles deportivos, pasionales y de altas prestaciones. En la última década esto que acabo de decir ha cambiado de forma sustancial. Pues la marca de Stuttgart tuvo que recurrir a un vehículo tipo SUV para reinventarse. Hoy estamos ante la tercera generación del SUV alemán, la prueba del Porsche Cayenne, doble o nada.

Nuestra unidad de pruebas es de color Negro Jet metalizado -1208€ extra- posiblemente estemos ante el color más elegidos por sus propietarios.

En cuanto a dimensiones, tenemos 4.91 metros de largo, 1.98 metros de ancho, 2.89 metros de ancho, 1.69 metros de alto. Se posiciona frente al Maserati Levante o Range Rover Velar (Ver prueba Range Rover Velar)

Exterior

 

Nuestro invitado se distingue de lejos por sus nuevas ópticas. En su parte delantera tenemos faros LED PDLS -908€ extra-, con luces diurnas de cuatro focos. (VER presentación Porsche Cayenne). Estos se encuentran en los extremos del frontal para dotar de una mayor anchura y fortaleza. Junto a este tenemos una gran entrada que marca su mirada. Las entradas en los extremos tienen lamas activas con función variable, que se abren o cierran según las necesidades de ventilación y refrigeración.

Desde el lateral, se puede ver el trazo de su silueta ya característica dentro del segmento de los SUV. Los retrovisores son redondos y pequeños, similar al del 911.

La generación actual presenta su mayor diferencia en la trasera, con unas finas ópticas formando una firma luminosa a través del listón central que van a cada extremo de la parte posterior y que dan al Cayenne un aspecto muy refinado, estas líneas son heredadas de sus hermanos de gama como el Panamera o el Porsche 911, su hermano deportivo.

El contorno oscuro recorre todo el lateral y superficie acristalada para darle un toque deportivo. Su gran alerón trasero y la doble salida de escape están en sintonía con el vehículo.

 

 

No podemos olvidar sus llantas de aleación (delante 285/40 R21, detrás 315/35 R21) RS Spyder Design -3.944€ extra- son para nosotros, un opcional casi obligatorio pues su resultado es soberbio.

Interior

Al acceder a su habitáculo encontramos unos formidables asientos de piel negra que recogen el cuerpo, la banqueta tiene el apoyo en las piernas correcto para asegurar la comodidad en largos recorridos por su mullido y postura de conducción. -1.634€ extra-. Los reposacabezas lucen el orgullo de tener el escudo de Porsche – 230€ extra-

Tenemos un volante de tres radios inspirado en el 918 Spyder e idéntico diseño al que equipan los 911 y Panamera. Es de grosor bastante fino, ideal para maniobras e incorpora una ruleta en su parte inferior derecha donde podemos seleccionar los modos de conducción paquete Sport Chrono -1.250€ extra-

Éste incluye las levas del cambio “solidarias”. Su aspecto es de metal y aunque algo pequeñas.

En líneas generales se respira un ambiente de calidad, gracias al tacto, tanto del cuero, como botones y detalles metálicos.

En el cuadro de instrumentos, el tacómetro es el único elemento analógico. A ambos lados, izquierda y derecha, encontramos pantallas digitales que muestran información de viaje, que simulan esferas de relojes tradicionales.

En el interior el gran protagonista es el sistema multimedia de 12,3 pulgadas que integra el llamado Porsche Connect. Necesitaremos algo de tiempo para familiarizarnos con todos sus funciones -navegación, audio, teléfono, modo de conducción y altura al suelo, así como climatización-.

En el túnel de transmisión, junto a la palanca de cambios, se agrupan numerosos botones correspondientes a múltiples funciones, de los cuales tuve que pararme un buen rato para comprobar la función manejada.

El material empleado para decorar el interior es negro piano que a menudo tiene huellas y coge suciedad.

Los asientos posteriores permiten que dos pasajeros de casi 2,0 metros de altura viajen con comodidad. Un tercer ocupante viajará algo justo pues el equilibrio serán 4 pasajeros, ya que el quinto tendrá que abrir las piernas por el túnel central. Estos viajarán con luz adicional ambiental gracias al techo panorámico practicable -2.294€ extra-

Comportamiento

La unidad de pruebas tiene bajo el capó un motor 3.0 Gasolina V6  con 340 CV. En nuestro poder, contamos con un total de 450 Nm de fuerza capaz de liberar mi faceta de piloto de pruebas.

La postura de conducción es ligeramente más elevada en comparación a turismo o un deportivo, (VER prueba Posrche 918 Bosxter). Es costumbre de los SUV.

Nada más ponerme al volante del Porsche Cayenne, he podido experimentar la deportividad de la que Porsche hace gala. Giro una llave simulada en la parte izquierda del volante para encender su motor, es un guiño a lo modelos clásicos de Porsche.

Siento su sonido fino y sigiloso que emanan de sus escapes. Es lo que uno espera cuando se compra un vehículo de la marca de Stuttgart, donde se utiliza la mente a la hora de comprarse un SUV, cómodo y funcional, pero le das un golpe de alegría a tu corazón por ser pasional.

 

La dirección está muy bien conseguida y eso que el diámetro del volante es bastante grande. En los modos Sport o Sport Plus parece que se endurece ligeramente.

Durante los primeros kilómetros he querido comprobar los distintos modos de conducción, gracias al selector Sport Chrono, podemos optar por -Normal, Sport, Sport+ o Individual-. Estos actúan sobre la respuesta del motor, la transmisión, la suspensión y la dirección.

En ciudad el Porsche Cayenne, ofrece un comportamiento suave, noble y confortable que lo convierte en un SUV hábil para moverse por el tráfico sin olvidar que llevamos entre manos un coche de casi 5 metros de largo y 2 metros de ancho.

En modo Normal, el motor se mueve en bajo régimen, y es antes de las 2.000 rpm cuando suele cambiar de marcha, así evitaremos revolucionar en exceso este SUV y aumentar el consumo. En ciclo urbano nos moveremos en los 10 l/100km.

Se nota la calidad de rodadura excepcional junto a una insonorización bien conseguida. En el modo Sport y Sport+ donde percibiremos un sonido de motor algo más intenso.

La mecánica apenas se siente, sólo si paso de las 3.500 rpm percibiremos el sonido. Las primeras impresiones son muy positivas gracias al trabajo de suspensión que busca comodidad y la mayor efectividad en tramos revirados.

 

Los cambios de marcha podemos realizarlos por medio las levas del volante. Su caja de cambios con convertidor de par, de 8 velocidades, trabaja de forma muy suave. En ciudad nos moveremos en su zona media, mientras que en autovía recurrimos a sus velocidades más altas como desahogo.

Este SUV sube de vueltas muy rápido, a partir de las 2.800-3.000 rpm comenzamos a tener la chispa, y su entrega de fuerza la tenemos hasta la zona roja sin desfallecer, al llegar a 7.000 rpm cambia de velocidad.

Como en todo buen Porsche que se precie, pide algo más de emoción. Por ello seleccionamos el modo Sport+. El motor gana algo de brío, y la aguja de las revoluciones suben con más agilidad.

Disponemos de 450 Nm de par para no tener fatiga en cualquier puerto de montaña. Para que os hagáis una idea de su potencia, este Cayenne detiene el cronometro en 6,2 s 0-100 km/h.

Es cuando me sale la vena “Porschista», mi corazón late con más intensidad y mi cabeza sirve de limite. Tengo un puerto de montaña frente a mí. La temperatura es de 8 grados en el exterior.

Otro de sus puntos fuertes es la puesta a punto del chasis, capaz de sacar todo el partido a la potencia del motor. La agilidad en curva es buena junto con una estabilidad en los cambios de carril a velocidades altas más propias de un deportivo que de un SUV.

Comienzo a trazar curvas y cada vez voy aumentando el ritmo. Entro cada vez más rápido en los giros.

El Cayenne siempre ha sido un referente en comportamiento, y teníamos nuestras dudas de que la nueva generación consiguiera superar el nivel de su predecesor. Gracias a unas pequeñas mejoras en puntos clave que influyen en la dinámica han conseguido un resultado increíble.

El matrimonio entre su caja de cambios, dirección y trabajo de suspensión hacen que tenga una sonrisa en la cara.

Este Cayenne responde fielmente a las indicaciones del volante. Tenemos un gran aliado, su eje delantero con barras estabilizadores consiguen que redondeemos curvas como si de un compacto se tratara. El responsable de esta sensación es el sistema Suspensión Porsche Active Suspensión Manager -4.201€ extra-.

Esta permite ajustar la altura de nuestro Porsche, para poder pegarnos al asfalto o bien elevar el vehículo para hacer escapadas fuera del asfalto en tres niveles (alto, medio y bajo) y hay programas especiales para offroad como -Gravel, Mud, Sand, Rocks-. Esto da como resultado una capacidad camaleónica de poder adaptarse en cualquier terreno. En este caso encontraremos algo de ruido adicional proveniente de la misma, provocado por las irregularidades del pavimento.

Tras llegar a la cima de mi ruta, consigo pensar y darme cuenta de que he conducido como si de un deportivo se tratara, es la mayor satisfacción.

En la báscula hace un total de 2.060 kg y eso pasa factura al final. Quizá la versión S o Turbo con un extra de potencia, nos hace olvidarnos de este dato.

En esta ocasión, no hemos podido hacer una prueba a fondo en este terreno, pero si hemos conducido por vías de tierra y las sensaciones que nos ha transmitido en este entorno han sido muy buenas. El eje trasero se ha mantenido fiel a la trayectoria de vehículo, sin inercias ni reacciones inesperadas, todo bajo control.

Conclusiones

Tras ponernos al volante de este alemán, podemos afirmar que es uno de los vehículos menos SUV, del mercado. Me explico, sus reacciones en carretera, y conducción dinámica nos hacen olvidarnos de que estamos al volante de un vehículo todo camino.

Nuestro invitado es la gama de acceso, con 340 CV suficientes para llevar con orgullo el logo de Porsche.

El consumo conseguido ha estado en torno a los 12 litros, que pueden reducirse algo en carretera si hacemos uso del modo “vela”. A este fenómeno hay que sumar el depósito de 90 litros de capacidad -136€ extra-, que nos ayudará a pasar por la gasolinera menos.

 

Para viajar con equipaje. tenemos un gran aliado en su maletero de 770 litros de capacidad y líneas muy regulares lo que facilitan mucho el trabajo en esta área.

Esta nueva generación es más completa y tecnológica, que muchos de sus rivales. Por ello sea la razón de sus excepcionales ventas. Su comodidad y refinamiento son la clave para usar este Cayenne a diario, con un toque de deportividad innato de Porsche.

Si te ha gustado la unidad de nuestra prueba, tendrás que hacer cuentas, para llegar a los 99.415 € sin descuentos que vale. Todas estas razones nos hacen pensar que el Porsche Cayenne es capaz de aglutinar un deportivo dentro de un SUV, doble o nada.

Agradecemos a Porsche Iberica la cesión de la unidad de pruebas.

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