Prueba Opel Crossland X, el urbanita más deseado

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Vengan a ver los nuevos aires de Opel, que salga lo viejo y entre lo nuevo. Os presentamos lo nuevo de #garajeautopasione, el Opel Crossland X, el urbanita más deseado.

En el insaciable afán de actualizar los monovolúmenes en SUV, éste es el resultado que ha dado la casa alemana como consecuencia de la retirada del mercado del Opel Meriva.

Es el pequeño de la familia “X”, el más pequeño de los 3 modelos: Mokka  X con tracción 4×4 (actualización del anterior Mokka) y el Grandland  X.

Gama X de Opel
Gama X de Opel

Aunque la marca lo califique en la categoría SUV, no es apropiado para sacarlo fuera del asfalto.

Sus casi 4 metros y medio de largo junto con los 1,7 m de ancho y su imponente altura hacen que este crossover lidere el asfalto con aires de grandeza.

Exterior

En una primera mirada, destacan su parrilla achatada junto con unas líneas afiladas que delinean los faros LED, estas conjugan perfectamente con una renovada rejilla engalanada con el emblema de la casa. Su frontal está bien trabajado, al igual que su zaga. No tan impresionante, su parte trasera, más recta y cuadrada. También con faros LED, presentan un diseño renovado.

Al igual que en el Astra Sports Tourer que probamos (VER prueba Opel Astra ST) el Rojo Rubí viste la carrocería en combinación con el negro del techo y retrovisores muy similar a la del Opel Adam que conocimos en #garajeautopasione (VER prueba Opel Adam S); con detalles cromados dispersos en el respiradero, llantas, barras del techo y líneas que recorren el techo de las ventanillas hasta terminar en el faro trasero.

Otros detalles que consiguen su aire desenfadado, son las protecciones de los paragolpes delantero, trasero y los pasos de rueda resaltados.

Nuestra unidad de pruebas equipa el pack Innovation, gracias al cual tenemos el contorno cromado que recorre la ventana, además incluye tapicería mixta Morrocana Florey de color negro, y climatizador bi-zona.

Interior

Una vez dentro el aire divertido pasa a ser elegante, su tapicería combina a la perfección la piel y tela, con pespuntes en naranja a juego. Por dentro es sorprendentemente amplio, teniendo en cuenta que tan sólo mide 4,21 metros de largo.

El puesto de conducción es bastante cómodo, con el volante en posición algo alta. La pantalla digital de 8” y el cuadro de instrumentos están orientados al conductor con una disposición lógica e intuitiva.

Como seña de identidad Opel, contamos con el servicio OnStar (ayuda en caso de emergencia y asistencia personal), asientos certificados de AGR, puesto de carga inalámbrica para el móvil y su sistema IntelliLink Navi 5.0 compatible con CarPlay y Android Auto cuenta con una SIM 4G.

El espacio es la nota general en todas las plazas, con una postura dominante pensada para grandes viajes. El nivel de acabado es muy bueno, se percibe calidad en los mismos con numerosas superficies suaves en la zona superior. Aunque la sensación de amplitud viene acentuada gracias a su techo panorámico.

Comportamiento

Su motor 1,2 cc desarrolla 130 CV ayudado por un turbo de inyección directa, que actúa a partir de las 1.200 rpm. El cambio es manual de 6 velocidades sin posibilidad de ser automático, es bastante cómodo con relaciones de recorrido corto.

A pesar de su condición tres cilindros, no transmite vibraciones fuertes, ni el sonido tan intenso que suelen tener este tipo de motorización. El motor alcanza su punto álgido entre las 2.500 hasta las 3.700 rpm, por lo que para una respuesta ágil hay que llevarlo “alegre”.

Tiene un reparto de pesos bastante equilibrado y un apoyo en curva que hace que nos olvidemos del balanceo propio de un coche de su altura.

En ciudad se agradece su amplio ángulo de giro, para hacer de las maniobras algo cotidiano. Gracias a la suavidad de su motor y la acción de Start/Stop, podremos circular en ciudad fácilmente sin cambios bruscos.

En carretera, no acusamos falta de potencia para hacer adelantamientos. El vehículo se mueve bien a alta velocidad, aunque si notaremos algo más de sonido proveniente de la rodadura. El tacto de la dirección es algo artificial, pues transmite poco el asfalto.

Sin embargo, la ergonomía de sus asientos y un puesto de conducción elevada le hacen devorar kilómetros sin miedo a la fatiga.

Con una suspensión algo blanda, asimilaremos las imperfecciones del pavimento sin temor a sufrir dolencias de espalda. Es un SUV neutro en reacciones, pero con un motor bien resuelto y menos sonoro de los esperado.

Conclusiones

¿Quién dijo que tener un SUV significa renunciar al espacio y comodidad? Este Opel es capaz de mucho, pero hay algo más…

Conseguimos una media de 6,5/100 en ciudad y en carretera 5,4 L/100; lo que ayudaba bastante sus 1.274 Kg de peso, este SUV también ha hecho dieta.

El maletero aporta un generoso espacio para la carga, 410 litros, ampliables a 520 litros, si deslizamos las plazas traseras hacia adelante y 1.255 litros, con los respaldos abatidos. Con amplitud de entrada y sin recovecos que desaprovechan el espacio.

A esto hay que sumarle los innumerables compartimentos repartidos por todo el interior del vehículo. En ese aspecto gana ventaja a sus competidores directos Renault Captur, Peugeot 2008 y Hyundai Kona (VER prueba Hyundai KONA).

Encontrarás la solución perfecta y equilibrada en cuanto a espacio/equipamiento/precio/consumo, si buscamos un coche de familia para ciudad completo de equipamiento. Una de las mejores elecciones del mercado.

Agradecemos a Opel España la cesión de la unidad de pruebas.

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