Autopasione Aniversario

Tras hacerse esquivo como buen felino, por fin apareció ante nosotros el nuevo Jaguar XF dispuesto de una vez por todas a hacernos olvidar aquellas anteriores etapas que tan nefastas fueron para la marca, tanto por apreciación para el público en general como por modelos, materiales y es que tras ser comprada por el gigante indio TATA Motors y así disponer de suficiente capital económico los chicos de Withley no cejan en su empeño de darnos alegrías y hacernos disfrutar con sus diferentes modelos.

Para la ocasión Jaguar España tuvo a bien ceder al equipo de Autopasione una berlina de representación, la XF y que está llamada a competir en el complicado segmento premium que dominan con puño de hierro los Clase E de Mercedes, Serie 5 de BMW y A6 de Audi, sin duda una lucha interesante.

Nada más abrir la puerta del coche nuestra mirada se va a la consola central del salpicadero, hecho a modo de una sola pieza y con un diseño soberbio, minimalista en el que destacan las lineas puras y rectas, el volante baja de forma automática a la posición que hayamos guardado y el botón de arranque nos simula las pulsaciones de un corazón rojo, esperando que lo pulsemos para que empiece a latir. Sorprende ver un Jaguar así y es que han conseguido que desterremos de nuestra memoria y para siempre la etiqueta de coche de señor mayor, lo mejor es que esto es sólo el principio.

Una vez que arrancamos el motor, este felino nos sorprende con un auténtico derroche técnico, capaz de dejar boquiabierto a cualquier apasionado de la tecnología. Esas líneas de la consola a las que antes hacía referencia, se iluminan en este caso, en un precioso LED a medio camino de color blanco y celeste, a la vez también lo hacen puertas delanteras, traseras y el techo, mientras surge de mitad del túnel central la rueda que hace las funciones de palanca de cambios automática y a la vez, los aireadores se giran para realizar su trabajo. Sí, tal cual lees, todo un derroche de imaginación la que han tenido los técnicos e informáticos de Jaguar para hacer un momento único el acceder a bordo.

Una vez en colocados en la posición de conducción lo que más nos llama la atención es el HUD que nos muestra información básica y útil reflejada en la luna delantera mediante tecnología láser, justo debajo el cuadro con los relojes y el ordenador de a bordo, aquí reconozco que llega a abrumar por la cantidad de información que muestra y que se duplica en el HUD, quizás hubiera sido mejor repensar esa zona y mostrar menos pero de forma más limpia y directa para un vistazo. A nuestra derecha se encuentra lo que ellos llaman «Incontrol Touch» y que pasa por ser el verdadero cerebro de este Jaguar, la pantalla desde la que podemos modificar la iluminación ambiental, la climatización o configurar el modo de conducción «Dynamic-i» cambiando respuesta del motor, dirección, suspensión o cambios. Esta pantalla se usa de la misma manera que una tablet por lo que el aprendizaje fue muy rápido, iconos muy bonitos, claros e intuitivos, algo que contrasta con los comandos de voz que son algo confusos y en los que tienes que usar una palabra que muestra en pantalla por lo que tenemos que apartar nuestra mirada de la carretera.

Amen de los consabidos mapas GPS de navegación, la conexión al teléfono, se hizo de forma transparente y ágil, a la vez que nos sorprendió la alta velocidad de carga que tiene de toda la información de nuestro móvil, fotografías de contactos, retardo de la música con el equipo, etc, que es casi nulo a simple vista. Los sensores de aparcamiento detectan hasta pequeños resalto en el suelo por si no lo hemos visto con la cámara trasera que además tiene un botón para dejarla fija en la pantalla y del que desconocemos su utilidad. Quiero remarcar el cambio involuntario de carril, ojo que a diferencia de otras marcas el volante toma el control y realiza la corrección, sensación que te puede llegar a dejar perplejo.

Retomando nuestro viaje por la consola central, nos encontramos con los modos de conducción, 4 en nuestro caso, cierto que no es algo que se esté toqueteando continuamente pero tanto su posición como su uso no resultó intuitivo ya que una vez que pasas por todos ellos para volver al primero tienes que deslizar el dedo hacia la otra flecha y ésta no está justo al lado.

Para terminar me gustaría remarcar un detalle, que nos deja bien a las claras que han pensado y mucho en hacer un automóvil muy cuidado, es la superficie táctil que nos enciende las «luces de mapa» y que hacen que el logo de Jaguar del centro del salpicadero se ilumine.

 

 

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