Autopasione Aniversario

Hoy vamos a pasar un día en el parque de atracciones. Es algo especial, pues vamos a pasárnoslo muy bien. Tenemos en nuestro #garajeautopasione un urbano con 220 CV. Con vosotros la prueba del Clio RS Trophy, el juguete.

Actualmente se comercializa el Clio RS con 200 CV, sin embargo, tenemos con nosotros el Clio RS Trophy, una versión más radical sobre todo en comportamiento. Con suspensión rebajada -20 mm delante y 10 mm atrás-, chasis cup, mayor rapidez de actuación en la caja de cambios y un extra de 20 CV.

En imágenes parece más grande, pero ojo, sólo mide 4.090 metros de largo, 1.731 metros de ancho, y 1,432 metros de alto.

Está en el punto de mira del Peugeot 208 GTI, Opel Corsa OPC, Seat Ibiza CUPRA, Ford Fiesta ST y MINI Cooper S entre otros.

Exterior

Encontramos algunas diferencias respecto a un Clio normal a pesar de que el modelo más potente de la gama sigue siendo 5 puertas y no 3 puertas. Olvídate de las entradas de aire de las aletas y ensanche de vías de la anterior generación.

El frontal destaca por un spoiler de color gris con una gran boca de refrigeración. Las luces antiniebla son sustituidas por las R.S. Visión con forma de bandera racing de cuadros.

Los laterales están reforzados por unas aletas inferiores que hacen que se vea más “tocho” nuestro Clio. No puede faltar la firma de “Trophy” en su leyenda.

La trasera está más conseguida y diferenciada, gracias a un alerón posterior pronunciado, difusor trasero y doble salida de escape firmada por Akrapovič -1.600 € extra-.

Nuestra unidad de pruebas es de color Rojo Deseo -514€ extra-, combinada con espejos y antena de aleta de tiburón en negra. Sus llantas con neumáticos de 205/40 R18 también en negro le dan un aspecto muy extremo.

Interior

El habitáculo del RS tiene pequeños detalles que lo destacan de un Clio normal. Como por ejemplo la tapicería de piel negra con pespuntes en rojo, los reposacabezas grabados con el logo RS – 660€ extra- que recogen muy bien. Una placa en el salpicadero, de Renault Sport nos recuerda que son 220 CV lo que llevamos bajo el capó, así como unos pedales acabados en aluminio, logotipo RS en el volante, levas del cambio automático EDC detrás del volante anclado en la columna de dirección y de aluminio pulido de verdad.

El salpicadero esta dominado por la consola central que integra el “RS Monitor” -200€ extra- un sistema que muestra información de distintos parámetros del vehículo (temperatura, caja de cambios, aceite, fuerzas G, telemetría de circuito, entrega de par) en la pantalla del sistema multimedia.

El túnel central tiene algo interesante, con un acceso un tanto rebuscado. Es el botón “RS Drive” —un selector de modos de conducción con tres ajustes predefinidos: Normal, Sport y Race—.

Por lo demás es un puesto de conducción muy simplificado, donde todo está enfocado a conducir de manera deportiva. Para viajar en las plazas traseras si no eres muy alto -mayor de un 1,80 metros- no tendrás problema, pero mejor viajar 4 que 5 pasajeros.

Tecnológicamente el compacto francés viene bastante completo, entrada inteligente, arranque por botón Start/Stop, radar de proximidad trasero, espejos eléctricos, climatizador, control de presión de neumáticos. Aunque no entendemos como sólo el elevaluna del conductor es impulsacional, o que no pueda equipar cámara de marcha atrás.

Comportamiento

El Renault Clio R.S Trophy equipa un motor Gasolina 1.618 cm³ con 220 CV. Los 280 Nm que dispone, son transmitidos a las ruedas delanteras por medio de una caja de cambios de doble embrague EDC, con seis velocidades.

Empieza lo bueno, arranco el motor con una detonación de los escapes. Si bien es cierto esperaba un sonido algo más intenso, es un motor 1.6 sobrealimentado, y por leyes de la ingeniería moderna, estos motores no suenan mucho.

Comenzamos los primeros kilómetros. A velocidad de crucero no es ruidoso, puedes hacer 400 km del tirón sin salir con dolor de cabeza. La dirección está bien conseguida y el tacto de los frenos es excelente, son mordientes y de recorrido corto.

La palabra es nervioso. Su motor entrega potencia desde bajo régimen, pero a medida que sube de vueltas el sonido se va transformando llegando a ser adictivo llegar a la zona roja del tacómetro.

Se conduce bien sin ser un piloto experto para ir rápido y con seguridad, ya que su chasis cup es un seguro de vida. Su comportamiento te incita a ir siempre a ritmo rápido, gracias a sus dimensiones reducidas, serás un ratón vacilón por la calle, aunque mejor salir de la ciudad y perderse por curvas, ahí es donde sacaremos su mayor partido.

El ritmo va subiendo, y mi cara de satisfacción dice mucho. Pasar de 6.000 rpm es más que gratificante, pues los escapes emiten un sonido acorde a este RS. Los escapes van incrementando su gorgoteo a medida que cogen temperatura. Curva a derecha, una pequeña subida y ahora de nuevo curva a derecha, me gusta hacer sonar este Clio al bajar de marcha.

La perdida de tracción es apenas imperceptible y el leve subviraje es fácil de controlar. Debes sacarle las cosquillas para sacarle el nervio delantero, que gracias a sus 1.204 kg (¡¡ y siendo un 5 puertas!!) hacen que en vez de conducir sientas que posees un pequeño racing en tus manos.

Llevo un juguete adictivo, me encanta como trabaja su motor, no hace falta estirarlo pues ya en 3.000 rpm estaremos en su salsa hasta las 6.300 rpm.

La transmisión es rápida y efectiva en subidas de marcha, pero algo lenta en reducciones. Vamos con el modo SPORT. Este modo, aumenta el ralentí para asegurar una mejor salida desde parado, algo obligado si queremos usar la función “Launch Control”. Además de variar la respuesta de la dirección, el acelerador y del control de estabilidad que puede desconectarse por completo.

Es una auténtica lapa, pero, ahora bien, intenta no pasar por encima de badenes o imperfecciones del asfalto porque vas a recibir una sacudida.

Aunque no lo piense, también tengo un buen aliado, es el diferencial autoblocante electrónico que equipa. A pesar de las múltiples criticas recibidas, gracias a él conseguimos redondear curvas sin gran esfuerzo, mucha culpa también tiene su eje trasero bien trabajado para este fin.

 

Conclusiones

Hay muchos compactos GTI divertidos en el mercado, pero pocos son tan eficaces en carretera como el Clio RS. Si bien es cierto, el trabajo es realizado por Renault Sport, la división deportiva de Renault, que también trabaja en la F1. Este departamento, cuenta con un legendario histórico de modelos de altas prestaciones. Eso es un plus a su favor.

Si hablamos del consumo, has de olvidarte de los 5,4 l/100 km que anuncia desde la marca. Si vas con el pie comedido podrás llegar como mucho a los 7.9 l/ 100 km. Nosotros hemos obtenido un consumo de 8,4 l/100 km. Lo que sumado a un deposito pequeño de 45 litros te harán pasar por la gasolinera más a menudo. Ademas un pequeño detalle, sólo puede ser repostado con Gasolina 98.

En cuanto al maletero posee unos amplios 300 litros, unido a una boca de carga amplia no tendrás problemas con el espacio.

Estamos ante unos de los compactos GTI más divertidos del mercado, nos lo hemos pasado muy bien al volante de este RS, por eso le llamamos “el juguete”.

Galería de imágenes

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