Prueba Renault Clio 0.9 TCE 90CV, el fin de una etapa

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La marca del rombo nos acaba de mostrar la nueva generación del Renault Clio que se presentará en el salón de Ginebra en marzo de 2019. Antes del cambio, hemos querido probar la unidad con menos potencia y motor de combustión Gasolina. Es el Renault Clio 0.9 de 90 CV TCE.

El éxito de la actual generación se debe a su diseño, ha logrado captar la atención de los conductores más jóvenes y no tan jóvenes, pues estamos ante el segundo modelo más vendido en Europa con 336.268 unidades vendidas en 2018.

Nuestra unidad, calza unos neumáticos 195/55 R16. Una medida totalmente razonable, si tenemos en cuenta la potencia del coche.

Por dimensiones, 4.06 metros de largo, 1.73 metros de ancho, 1.44 metros de alto, se posiciona frente al Toyota Yaris, Nissan Micra, o SEAT Ibiza.

Exterior

Este modelo es un veterano en #garajeautopasione. Tras conocer su unidad más potente y radical (VER prueba Renault Clio RS Trophy) podemos ver mucha similitud de este modelo deportivo con el resto de gama.

Al igual que en la prueba de modelo de Renault Sport, nuestra unidad de pruebas es en rojo Deseo -515€ extra- le sienta fenomenal.

Nuestra unidad presenta nuevas formas en la parrilla como en el paragolpes. 

Los faros, con tecnología full LED, tienen un aspecto distinto y renovado. Desde lejos, se distingue perfectamente su luz diurna con forma de “C». La capacidad de alumbrar de estos faros, es excelente, lo que hace que incluso podamos prescindir del uso de las luces de cruce en la mayoría de las situaciones.

Las formas de su frontal le hacen ser visiblemente más ancho. He de decir que estos faros alumbran a la perfección en noches muy cerradas,  no necesitamos accionar las luces de carretera para apoyar la capacidad de luz.

El lateral es limpio y su líneas terminan en un liston con terminación cromada.

La zaga permanece intacta, fiel al resto de modelos CLIO. Destacan unas ópticas que, al igual que en las delanteras, son de tipo LED. La parte baja de la trasera es de color negro brillante. Justo debajo de esta parte encontraremos la salida de escape de tamaño pequeño. Singular, es el ver como el rombo, ubica la cámara trasera como si de una nariz de tratara.

Interior

 

De nuevo su habitáculo nos recuerda a nuestra reciente prueba de Renault Sport, pues es muy similar. El fabricante francés ha dispuesto plásticos de calidad y tacto gomoso tanto en salpicadero como en puertas delanteras.

Tenemos un volante de nueva factura con aplique del tercer radio similar al Renault Kadjar.  El aro tiene un grosor, diámetro y tacto muy buenos para conducir.

Hay plásticos de tacto blando en la parte superior del salpicadero y en la zona intermedia de las puertas. El resto queda cubierto de material duro.

La consola central está acabada en negro brillante, ya te hemos hablado de esta parte, atrae el polvo con facilidad y tendrá suciedad fácilmente.

El puesto de conducción es cómodo y ergonómico. Los asientos delanteros, sujetan bien el cuerpo. Son mixtos de piel sintética y tela con algo de apoyo en las piernas. Estos tienen aspecto robusto, echo en falta regulación lumbar en los mismos aunque son cómodos incluso en trayectos largos.

El ajuste de los materiales interiores es satisfactorio, ya que ofrecen aspecto de calidad y dureza.

Los plásticos del guarnecido de las puertas (ahora son más blandos y con mejor aspecto), el plafón de iluminación por ejemplo es de led, y el pomo de la palanca de cambios, tiene un diseño distinto y transmite robustez.

El salpicadero incluye el sistema R-Link Evolution con pantalla táctil de 7 pulgadas y navegador con navegación Tom Tom  -1050 € extra-.

La fila trasera de asientos proporciona un espacio correcto para dos adultos, algo ajustado eso sí, cuando tenemos una altura de más de 1,70 metros. El pasajero de la tercera fila o asiento central, aconsejamos sea para recorridos cortos por el bien de su comodidad.

El apartado tecnológico esta bastante dotado con ayuda de aparcamiento trasero, control de estabilidad, indicador de presión de neumáticos, regulador de velocidad, asistente de arranque en pendiente, climatizador automático, volante de cuero, faros antiniebla…etc

 Comportamiento

Este Renault Clio tiene un propulsor Gasolina pequeño. Con 0.9 de cilindrada, el motor TCe consigue 90 CV de potencia. Su turbo sobre todo se nota en régimen bajo.

La potencia máxima de 90 CV se alcanza a 5.250 rpm y su par máximo de 150 Nm está disponible a partir 2.500 rpm. Cifras suficientes para movernos por ciudad de forma solvente, en carretera es otra cosa…

Durante los primeros km a bordo de este Clio, lo primero que palpamos  es el hecho de llevar un coche seguro en reacciones y conducción.

En nuestra primera parte de la prueba hemos percibido un diámetro de giro correcto, con 10,6 metros entre bordillos, aun está por debajo de la medía de sus competidores. Por ejemplo el Toyota Yaris es más ágil en terreno urbano. (VER prueba Toyota Yaris Hybrid).

El funcionamiento del sistema de parada y arranque, Start/Stop, es correcto aunque en ocasiones se echa de menos su actuación, por ejemplo, si estamos en un atasco. Su funcionamiento es suave, sin arranques bruscos.

El coche tiene bastante aplomo, sin nada de balanceo de su carrocería. El tacto de la dirección es directo y transmite mucho lo que ocurre entre las ruedas y el asfalto.

La caja de cambios es de 5 velocidades con recorridos cortos. Sólo la quinta velocidad es algo más larga para primar bajos consumos. A 120 km/h circularemos a 2.900 rpm, lo cual es un ritmo medio tanto en régimen y consumo.

El funcionamiento del motor es suave y dócil, muy lineal en la entrega de potencia.

En vías rápidas, uno de sus puntos fuertes es la calidad de rodadura. Soltamos el acelerador y el vehículo prácticamente no va perder velocidad, a menos que estemos ante una pendiente ascendente. Esto es el resultado de un buen trabajo por parte de Renault. Ya que al no perder velocidad, mantendremos la inercia y no necesitaremos acelerar para seguir viajando a la misma velocidad, esto consigue contener el consumo.

En cuanto a la suspensión, tiene un acabado tirando a deportivo, acabado duro y seco, pero me gusta. Tanto en ciudad, como en carretera, asimila los baches de forma sobresaliente. Siempre con un toque deportivo que nos ayuda a despertar la vena juvenil al volante de este CLIO.

A velocidad de crucero, este Renault resulta confortable: la suspensión trabaja de forma acertada. Si pensamos en su hermano japonés Nissan Micra, (VER prueba Nissan Micra) el francés responde con menor balanceo las inercias.

Esta sensación de agilidad, se obtienen tanto al circular por autovías como por carreteras con curvas y a ritmo alto, recuerda su peso contenido de 1.090 kg que apoya esta sensación.

Los niveles del aislamiento están en la media de sus competidores, sin ser un proverbio en este asunto, sobre todo a régimen alto escucharemos bastante su mecánica. Dentro del habitáculo llegan vibraciones, en el caso de pasar de 3.500 rpm.

Uno de los aspectos a tener en cuenta de este urbano, es el botón ECO. Una vez lo pulsamos, notamos claramente como el motor reduce drásticamente, las ya de por sí, escasas prestaciones. El climatizador varía también sus paramétros en cuanto a capacidad de enfriar o calentar se refieren, buscando una economía máxima de combustible.

Está función es ideal en uso urbano, se nota una reducción de consumo entorno a un litro y medio.

Sin embargo en carretera, aconsejamos desconectar esta función ya necesitaremos el total de la potencia disponible para circular con niveles normales de aceleración. Recuerda que hace 0-100 km/h en 12,1 s, no es un “correcaminos”.

Nuestro Clio es uno de los urbanos que mejor resultados en frenada obtienen en su segmento.

Con tacto seco y mordiente, su registro es ideal y eso que en las ruedas traseras equipa frenos de tambor. Además, no parece que los frenos pierdan eficacia si se utilizan de forma continuada a ritmo intenso.

Durante nuestra prueba, hemos podido poder sacar la vena más deportiva. Las reacciones son certeras y previsibles. Se percibe un buen trabajo en cuanto al reparto de pesos, apenas hemos conseguido sacar perdida de tracción del tren delantero.

Aunque la conclusión en general a la hora de buscar una conducción rápida es la falta de potencia, algo que acusaremos si queremos buscar un plus de comportamiento. Una sensación que no tendremos en nuestros desplazamientos urbanos diarios.

Conclusiones

Este Renault Clio se encuentra en su última fase de vida y es una opción muy a tener en cuenta si queremos un vehículo de dimensiones contenidas, bajos consumos y comportamiento seguro.

La  capacidad del maletero, se beneficia de formas regulares que facilitan la carga. Con un total de 300 litros, lo posicionan en lugar preferente frente a sus rivales. Si se abaten los asientos posteriores, la cifra crece hasta los 1.140 litros.

El consumo medio conseguido durante la prueba es de 6,4 l/100 km. Con 4 ocupantes y el maletero a plena carga. Los 45 litros del depósito de combustible, nos permiten hacer 670 km seguidos sin pasar por la gasolinera.

Este urbano francés además obtiene la etiqueta verde “C” de calificación de emisiones. Lo cual se beneficia de los privilegios de circulación en escenarios de restricción de tráfico.

Llega uno de los puntos clave de este Renault Clio. Su precio sin descuentos es de 16.700€, precio que seguro bajará ya que estamos a finales de vida comercial.

Vehículo cedido por Renault España.

 

Galería de imágenes

 

 

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