Autopasione Aniversario

Los SUV conquistan el mercado del automóvil, y como resultado muchos segmentos quieren imitar este tipo de vehículo. Peugeot ha transformado su familiar de gran volumen en un modelo novedoso de aire SUV. Tenemos la prueba del Peugeot 5008 1.5 BlueHDI 130 CV, el perfecto familiar.

Con nivel de equipamiento “GT Line” se sitúa en la tabla alta de la gama 5008: Active, Allure, GT Line, GT.

Este 5008 ha crecido con los años, con 4,64 metros de longitud, 1,84 metros de anchura y 1,64 metros de altura, le posiciona frente a Renault Espace, Seat Alhambra o Hyundai Santa Fe.

Nuestra unidad de pruebas es de color blanco perlado en contraste con detalles en negro brillante. Equipa unas llantas de aleación de 18″ en “Gris Haria Diamantadas” que calzan neumáticos 225/55 R18.

Exterior

El 5008 continúa con las modernas líneas de la gama Peugeot, es la continuación de un 3008 algo más alargado.

Aun así, en perspectiva, el resultado es equilibrado en formas, siempre algo más elevado, para completar la robustez de un buen SUV. (VER prueba Renault Espace Initiale)

Su frontal sigue las líneas de los últimos modelos de casa. Sus grupos ópticos presentan rasgos distinguidos y puntiagudos, le aportan carácter tan personal de la marca al vehículo, al igual que la combinación con de negro brillante desde la cintura hasta el techo.

Su delantera se ve moderna y elaborada. Los faros full led inteligentes alumbran bien. El detalle color metal de la parte inferior que rodea los cuatro costados del vehículo le otorga aún mas si cabe más empaque.

La zaga recorre las grandes puertas de la carrocería hasta acabar en la trasera con una caída vertical.

Las ópticas de la retaguardia simulan los zarpazos del león que preside el portón trasero, seña de identidad de la marca. Ojo a la hora de su apertura, ya que dado su gran tamaño, a la hora de accionarlo de forma manual, necesitaremos espacio para realizar dicha maniobra.

Por último, tenemos unos escapes falsos, que lo reviten de deportividad, las salidas verdaderas están en el suelo del vehículo.

Interior

El habitáculo es semejante al que conocimos en el Peugeot 3008. (VER prueba Peugeot 3008 GT Line). La posición del salpicadero y el puesto de conducción, nos parece muy acogedor y ergonómico.

El aspecto de los materiales está bien conseguido y transmite fiabilidad y calidad.

El volante, al igual que el 3008 tiene forma achatada, lo cual nos facilita las maniobras de conducción. La palanca de cambios a la mano con recorridos cortos y de fácil maniobrabilidad. Como regla general hay muy pocos botones, ya que las funciones quedan concentradas en los mandos con forma de tecla de piano.

Frente a este, encontramos un puesto de carga de móvil, bastante útil. En el apartado multimedia destaca el sistema Mirrorlink, compatible con Apple Car Play y Adroid Auto, integrados en una pantalla de ocho pulgadas.

En general los botones necesarios están a la mano. Con un salpicadero forrado en tela y detalles en cromado, es característico del acabado GT Line. Este material se extiende a los formidables asientos que envuelven bien el cuerpo. Son similares a los conocidos en nuestra prueba del Peugeot 308 GT Line. (VER prueba Peugeot 308 GT Line)

Como buen familiar (mono volumen de antaño), las plazas traseras son individuales con posibilidad de regularse tanto en la inclinación del respaldo como en la banqueta. El acceso a la tercera fila de asientos, no es lo más cómodo ni espacioso para un adulto de tamaño medio/alto aunque para un niño es perfecta.

En todo el habitáculo disponemos de numerosos huecos portaobjetos pensados para todos los ocupantes.

Comportamiento

La propuesta mecánica es de un motor 1.5 BlueHDI Diesel de 130 CV, unido a una caja de cambios de seis velocidades manual. Los recorridos de las marchas, son bastante largos para primar el consumo.

Desde que comienzo a recorrer los primeros metros, veo que la potencia está centrada en la zona de baja rpm. La respuesta es mejor entre las 1.500 y 2.700 vueltas, hasta pasar las 3.800 rpm donde decae la curva de par. El motor francés otorga un total de 300 Nm.

Para circular en ciudad tendremos que hacernos con las medidas del vehículo. Aun así como normal habitual, en este tipo de vehículos su rango de giro es generoso y nos ayudará en maniobras difíciles.

El conjunto chasis-suspensión está enfocado al confort, con un acabado más bien blando para asimilar bien las imperfecciones del asfalto.

La carrocería voluminosa, da como resultado algún balanceo en los giros, habitual en un vehículo de su altura y longitud.

Tras recorrer casi 400 kilómetros a bordo de este Peugeot por carreteras con puertos de montaña con pendientes pronunciadas, puedo decir que la respuesta del acelerador es satisfactoria, y los 130 CV son suficientes para mover un coche que puede llegar a cargar hasta 7 personas.

 Otra de las sensaciones al volante es el poco sonido que transmite su motor. Salir en carreteras rápidas con este 5008 supone olvidarse apenas del ruido externo, está bien aislado.

Si deseamos algo de más alegría, junto al pulsador del freno de estacionamiento tenemos una botón con el nombre de “Sport” que hace más inmediata la respuesta del acelerador, digamos que el motor gana algo más de brío.

Aunque sus cifras de aceleración son discretas, 11,1 segundos de 0-100 km/h.

Durante la prueba, hemos conducido por vías secundarias donde sacaremos a relucir el sobrepeso del conjunto 1.505 kg.

Aun así, sus reacciones son intuitivas sin movimientos inesperados de la suspensión a la hora de enfrentarnos en una curva cerrada. Percibiremos algo de inercia a medida que asentamos la carrocería en cada curva.

Conclusiones

Queda claro que los mono volúmenes de antaño, han adoptado en su gran mayoría un aspecto SUV. Ganando así altura, visibilidad y dinamismo a la hora de conducir. Nuestro 5008 reúne todos estos argumentos para conseguir confort en marcha, con un aire que lo aleja sin duda de la estética obsoleta.

En ciudad se muestra cómodo, gracias a su gran radio de giro, pero su terreno es sin duda la carretera. Gracias a la suspensión blanda, es capaz de asimilar cualquier inclemencia del asfalto y hacer de un viaje una auténtica experiencia.

El consumo durante nuestra prueba, ha sido en torno a los 6 l/100 km. Si hacemos cuentas, podremos realizar unos 800 km en carretera con un deposito completo.

El maletero es otro de sus puntos fuertes con casi 789 litros si llevamos la tercera fila plegada, gana a sus competidores, Nissan XTrail de 565l e incluso al Skoda Kodiak con 720l.

En cuanto a su precio, parte desde los 33.800€, aunque nuestra unidad no sea la más completa, calibrando calidad/precio puede que sea de las mejores, en base a la combinación mecánica y equipamiento más recomendable de este Peugeot 5008.

Agradecemos a Peugeot España la cesión de la unidad de pruebas.

 

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