Autopasione Aniversario

El éxito del mercado de los #SUV se transfiere en un gran crecimiento de modelos dentro de este segmento. Hoy tenemos un SUV coupé. Probamos el nuevo Mitsubishi Eclipse Cross, la revolución nipona.

Con una gama dividida en tres acabados, Challenge, Motion y Kaiteki, será el intermedio el que protagonice nuestra prueba y un precio de partida de 24.850€.

Para hacernos una idea, en cuanto a las dimensiones es más pequeño de lo que aparenta. 4.4 metros de largo, 1.8 metros de ancho y 1.6 metros de alto. El Eclipse Cross comparte plataforma con su hermano Mitsubishi ASX (VER prueba Mitsubishi ASX 2016), y se posiciona frente al Subaru XV (VER prueba Subaru XV), Seat Ateca, Peugeot 3008 (VER prueba Peugeot 3008), Hyundai Tucson (VER prueba Hyundai Tucson), y Nissan Qashqai (VER prueba Nissan Qashqai)

Exterior

Su nombre proviene de un deportivo de los 90, toda una declaración de intenciones pues tenemos ante nosotros un SUV compacto con imagen rompedora. Estrena nuevo lenguaje de diseño de la marca, con unas líneas marcadas y afiladas heredadas de los últimos prototipos de Mitsubishi. La marca apuesta por una estética agresiva dotada de carácter y personalidad.

El frontal se ve robusto, esbelto con faros inclinados y capó delantero afilado. Los espejos son demasiado grandes para mi gusto.

Su cintura le hace ser más alto de lo que nos dicen sus medidas. Aunque la zona más trabajada es su zaga. En ella encontramos una división en dos partes a través de una marcada línea de la carrocería que culmina en unas ópticas LED, unidas a través del portón trasero. Estos faros se fusionan por medio de la luneta trasera.

El toque de color, es transmitido por las llantas con neumáticos de 225/55 R18 en color plata y negro que realzan su aspecto juvenil.

Interior

El habitáculo del Eclipse Cross es más conservador que su exterior. Está recubierto de materiales de aparente buena factura, tiene un diseño moderno y todos los ajustes de los materiales son muy buenos.

Las zonas superiores del salpicadero y puertas son de plástico acolchado, y la parte baja de ambas, plástico duro. Nuestra unidad de pruebas tenía asientos con tapicería de tela y pespuntes en blanco, de tacto algo blando. Aunque hemos echado en falta mayor apoyo lumbar sobre todo para viajes largos.

La postura de conducción es algo erguida, normal en este tipo de vehículo. Si bien es cierto su volante está más inclinado de lo habitual teniendo que acercar mi banqueta algo más de lo deseado.

La posición de conducción me gusta bastante, al tener una palanca de cambios cercana y de recorridos cortos.

El salpicadero está protagonizado por la pantalla táctil con sistema multimedia, de 7,0 pulgadas. Desde ella, podemos acceder a la cámara de marcha atrás y entorno, funciones de sonido y protocolos de conectividad. Esto último es relevante ya que no tiene navegador, es la última moda, usar el navegador por medio de la aplicación del móvil con Apple CarPlay y Android Auto.

También tenemos que destacar como novedad, su Head Up Display o el TouchPad Controller, un mando de control con superficie táctil, ubicado junto al selector del cambio que la verdad, no hemos usado mucho ya que la pantalla es táctil y queda muy retirado del asiento.

La desventaja de su forma aerodinámica la encontramos en el acceso de las plazas posteriores, el tercer pilar obliga a agachar la cabeza. Sin embargo, una vez dentro, podrá viajar cómodamente gracias al abundante espacio que ofrece el habitáculo sobre todo en el espacio libre para las piernas.

Comportamiento

La mecánica está compuesta por un motor Gasolina 4 cilindros de 1.499 cm³ y 163 CV con tracción a las ruedas delanteras -4X2-.

Lo confieso, no me imaginaba poder disfrutar tanto a los mandos de este SUV, pero me cuesta incluso llamarlo un SUV, se mueve mejor que muchos compactos.

Ya en los primeros kilómetros te das cuenta de su estabilidad, dinámica, y seguridad en curva, además de diversión al volante. Nos gusta estar al volante de un SUV con toda su comodidad, pero con un comportamiento realmente divertido.

Desde el 1.750 rpm dispongo de buen empuje hasta las 5.300 rpm donde decae la curva de par. Tenemos 250 Nm de fuerza disponible, que, unidos a un chasis muy bien terminado, le hacen ser todo un conquistador en carretera de montaña. Su peso es de 1.455 kg, esto se nota en su habilidad.

Se trata de un SUV Coupé con mucho carácter, sobre todo gracias al tacto de su caja de cambios. Ésta tiene recorridos entre las marchas cortos, que me permite hacer cambios con precisión. Llámame loco, pero me parece incluso deportivo gracias a un empuje constante y progresivo.

Además, el pedal del embrague ofrece poca resistencia al ser accionado, podemos pisarlo poco para que la palanca se pueda mover con suavidad.

Otro de sus puntos a favor es la puesta a punto de la dirección, que, aunque no es del todo directa transmite bien el asfalto. La calidad de rodadura hay que sumarla al buen comportamiento de este Eclipse Cross. La marca japonesa ha hecho un buen trabajo para afinar la suspensión, pues filtra bien las irregularidades del asfalto.

Su carrocería apenas balancea, con una ausencia casi total de pérdidas de tracción. El secreto lo tenemos cuando abrimos el capó delantero y vemos que dispone de barras estabilizadoras. Estas le dotan de rigidez y estabilidad.

Tenemos un botón que activa un modo de conducción ECO mode-, que disminuye la respuesta del acelerador. En general el vehículo se vuelve más perezoso. Es una opción recomendable en ciudad para poder ahorrar algo de consumo.

El tacto de los frenos es correcto, con un grado normal de asistencia

Fuera del asfalto la versión 4×2 del Mitsubishi Eclipse Cross cumple correctamente incluso en pistas forestales. Por leyes de la física a la hora de afrontar zonas con mucha pendiente, la carrocería del Eclipse Cross suele ceder.

Conclusiones

Este Eclipse evoca la berlina icónica de la marca, el todopoderoso Mitsubishi Eclipse que hace unos años se dejó de vender dejando atrás un palmarés de victorias en competición inmejorable. Este Eclipse Cross hace honor a su nombre en comportamiento. Hay pocos que puedan mirarse de tú a tú, respecto a su actitud sobre el asfalto con este Mitsubishi.

Su maletero tiene 485 litros de capacidad, dispone también de doble fondo.

En cuanto al consumo, no esperes cifras desorbitadas. Si vas en carretera con plena carga el consumo ronda los 6,7 l/100 km. Sin embargo, si entramos en terreno tortuoso, el consumo va a rondar los 7-8 l/100 km.

Este SUV nipón nos ha sorprendido por comportamiento y aptitudes sobre el asfalto, es compatible combinar el espacio con la dinámica gracias a este Mitsubishi Eclipse Cross.

Agradecemos a Mitsubishi España la cesión de la unidad de pruebas.

Galería de imágenes

 

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