Autopasione Aniversario

Cuando alguien ve un Mercedes-Benz AMG tiene que saber que es un AMG, y no solo porque tenga distintivos de la división deportiva alemana. Un AMG es un Mercedes más agresivo y suele identificarse por la calle por su sonido bronco.

Un vehículo AMG tiene que ser referencia en rendimiento, comodidad y tener un plus de exclusividad. Nuestro invitado de hoy cumple con todos estos requisitos.

Imaginemos que este Mercedes no tiene tres puertas. Hagámonos la idea de que va a tener mucho espacio en el maletero y plazas traseras. Pensemos que además de ser bruto, y juguetón, tiene que resultar muy seguro hasta en las peores condiciones.

El 63 AMG S, ha sido desarrollado para cumplir con todas estas premisas, que a priori pueden parecernos imposibles en un vehículo deportivo, pero en realidad es un SUV. Sus dimensiones son 4.6 metros de largo, 1.9 metros de ancho, y 1.6 metros de alto.

Las siglas AMG, suponen el umbral más ambicioso del modelo, pero el invitado de hoy añade una “S” lo que supone un plus de potencia y agresividad repecto del AMG “base”.

Exterior

Este GLC, en líneas generales se ve más “gordo”, esto se debe a sus pasos de ruedas más anchos y una cintura de perfil más bajo.

El frontal está protagonizado por la impresionante parrilla central a la que se le une unas imponentes entradas de aire que lo hacen muy agresivo. Sus luces LED, dotan de carácter al conjunto – 882 € extra-.

En este Mercedes todo lo que ves, desprende musculoso y agresividad. Si se mira desde lejos, ya se diferencia del resto de los GLC normales en aspecto y hechura.

Si pasamos por su lateral, podremos ver las aletas ensanchadas, pasos de rueda abultados hasta llegar a su trasera con difusor y cuatro salidas de escape firmadas por AMG.

Fíjate en sus aletas con el detalle de “V8 Biturbo 4Matic +” o en su alerón trasero abultado.

La agresividad del conjunto es reforzada por las enormes ruedas con neumáticos 265/45 R20 delante y 295/40 R20 detrás. Me gusta el color rojo de sus pinzas de freno, firmadas por AMG. – 2.389 € extra-

Interior

El habitáculo de este AMG 63 S no podría resultar más cómodo y acogedor. Mercedes ha diseñado unos asientos delanteros en cuero “nappa” en combinación con alcántara, y pespuntes en gris, con insignia AMG.

Nos encontramos con un puesto de conducción elevado, a la vez que ergonómico, con un volante de corte deportivo en alcántara y piel con punto cero en el vértice superior – 821€ extra-. Fijadas en el mismo, verás unas levas del cambio en metal. Estas van a ser nuestro demonio o nuestro ángel cuando conduzcamos, subir o bajar de velocidad…

El velocímetro llega hasta los 350 km/h…

En el salpicadero, tenemos el sistema de navegación y entretenimiento con una pantalla que no es táctil, ya conocida en #garajeautopasione en algunos de sus hermanos (VER pasion-e  Mercedes-Benz GLC)

Los detalles están en todos lados, como las letras AMG de la consola central y asientos. Además, los cinturones son de color gris cristal para dar un toque de contraste – 454€ Extra-.

En el túnel central este AMG, suma algunos botones de interés como el que modifica la rigidez de la suspensión, o el que intensifica el sonido de escape, este último es un “MUST” si no quieres pasar desapercibido – 1.792€ extra.

Si te gusta la buena música, tienes un buen aliado, el sensacional equipo de audio “Burmester”, con 590 W, que se identifica por un diseño de sus altavoces – 1.059 € extra-

Para viajar detrás, no hay problema. La línea SUV, nos hace tener altura suficiente en los asientos. Disponemos del mismo espacio que en el resto de GLC SUV, es decir bastante amplio en líneas generales. Contaremos con mayor luz interior gracias al techo de cristal, practicable – 2.138€-

Comportamiento

Después de contarte cómo es este Mercedes GLC AMG, seguro que estarás esperando que te cuente cómo va. Nuestra prueba tiene lugar en la comunidad de Madrid, con tráfico ocasional y sobre todo muchas curvas de montaña.

Reconozco que me pondré a los mandos de este Mercedes con mucho respeto, sólo hay que ver las cifras, motor V8 de 4.0 litros biturbo, el mismo que se utiliza en el Mercedes-AMG GT. Tiene 510 CV y 700 Nm. Y acelera de 0 a 100 en 3,8 segundos.

Enciendo su motor V8 girando la llave, si todavía hay que girar una llave en este AMG. Es como despertar algo sobrecogedor, con un sonido ronco e intenso.

La respuesta del acelerador es inmediata, dotándolo de un carácter devorador a medida que avanzo. No hay percepción apenas del “turbo-lag”, sólo noto un crecimiento del ritmo endiablado a mitad del régimen.

La transmisión automática AMG Speedshift MCT de nueve relaciones junto al sistema de tracción total AMG Performance 4MATIC+ es una de las claves del éxito de este Mercedes.

Alternamos entre marchas de forma fluida cuando somos benévolos con el acelerador, pero si pisamos el pie a tabla los cambios se vuelven más enérgicos y agresivos, como si apretáramos el gatillo de un arma de asalto.

El chasis, es otra clave más de su éxito. El programa AMG DYNAMIC SELECT permite elegir hasta cinco modos de conducción (Confort, Sport, Sport Plus, Race e Individual). En ellos la dureza de suspensión, sonido de escape, dirección asistida, entrega de motor varían para configurarlos hacia un estilo más deportivo.

Si seleccionamos el modo Sport +, por ejemplo, el reglaje variable de las mariposas de escape se abre para desatar un sonido más intenso-1.791€ extra-

Conducimos en modo Confort, en autovía me permite soltar el pedal de acelerador sin perder apenas velocidad, el motor desconecta varios cilindros y apremiaremos el consumo.

Este 63 AMG, está hecho para circular por grandes vías de forma cómoda e incluso para permitirnos un capricho por carreteras de montaña. En ciudad lo he notado algo brusco debido a la gran potencia y par desde bajo régimen.

Debido a lo filtrado del conjunto, se rueda a ritmos muy elevados sin apenas tener sensación de ello. Por ello hay que poner especial atención en el velocímetro para evitar sustos inesperados con los radares. Suerte que la marca alemana ha autolimitado la velocidad en 250 km/h

Tendremos que tener atención con las dimensiones de sus ruedas. Pues según el estado de la vía, sentiremos alguna sacudida producida por baches indeseados. A pesar de su tamaño, no escucharemos mucho su banda de rodadura en el interior.

En general este SUV, filtra bien las irregularidades del suelo, incluso en modo Sport donde se vuelve más dura.

Es momento de divertirse. Nos desviamos a un tramo de carretera secundaria, con ascensos, curvas, pendientes y algo de peralte en algunas ocasiones. El escenario ideal para un deportivo y ¿Para este SUV?

Seleccionamos el modo Sport +. Los escapes se convierten en un altavoz, con detonaciones y gorgoteos a medida que acelero o suelto el acelerador. La dirección es más directa, y la respuesta del motor más inmediata.

Desde abajo, el empuje es brutal pero una vez sobrepasamos las 3.000 rpm, notaremos una fuerza contundente, notaremos una fuerza brutal, a medida que sube el tacómetro hasta las 6.400 rpm. Si queremos llegar al punto del corte de inyección será en las 7.000 rpm.

Gracias a la suspensión 4 MATIC +, tenemos el control en todo momento.

Además de mitigar el balanceo de la carrocería, es prácticamente imposible percibir perdida de adherencia.  Salir de una curva acelerando casi a tabla es pan comido, para catapultarte a la siguiente curva sin miedo a acabar en la mediana.

También hay que tener en cuenta el trabajo de los grandes frenos de 390 mm de diámetro delante y 360 mm detrás, para controlar la fiera casi indomable que llevo delante del capó delantero.

Hundo el pie derecho, la caja de cambios baja 3 velocidades de forma instantánea, me pego al asiento, dejo en mi rastro un sonido atronador y la velocidad sube de forma pasmosa.

Curva a izquierdas, acelero de nuevo y me teletransporto hasta la siguiente recta. El tacómetro se vuelve loco, sube de vueltas como si estuviera poseído por una fuerza paranormal.

Ahora bien, este Mercedes pesa 2.010 kg, ¿y se notan?

Por ley de la física, al entrar en curva el peso lo notaremos. Pero lo que si tengo que reconocer que gracias al trabajo de la suspensión y motor logran que me olvide de que voy en un SUV.

Estamos ante un Mercedes con gran capacidad para transmitir sensaciones fuertes, eso no me cabe duda.

Conclusiones

El coche es un auténtico misil en recta, y en curva gracias al trabajo dinámico, podremos pasárnoslo bien en casi cualquier circunstancia.

Tenemos unos ingredientes realmente “high-end” que nos hacen disponer de una insólito SUV, para poder tatuar líneas negras en el asfalto, con una agilidad y fuerza poco usual en su segmento.  Su peso penaliza la buena puesta a punto de motor y chasis.

Este Mercedes-Benz GLC AMG 63 S es SUV enorme en todos los sentidos, grande y grandioso en todos sus aspectos.

En cuanto al consumo, nos moveremos en torno a los 15 l/100 km, siendo bastante comedidos para el peso y potencia del vehículo. Si nos ponemos juguetones con el acelerador superaremos los 30 l/100 km.

Si queremos llevar equipaje, no debemos de preocuparnos gracias a los 550 lt. que cubica su maletero.

Todas estas emociones tienen un precio, este GLC 63 S parte de los 119.150€, aunque para ver el resultado final de las fotos, tendremos que hacer cuentas, y sumar unos miles de euros más.

Vehículo cedido por Grupo Itra Concesionario Oficial Mercedes-Benz en Madrid

Galería de imágenes

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