Autopasione Aniversario

Es un buen día para #garajeautopasione. Hoy tenemos un invitado que ha dejado huella en nuestro equipo. Tenemos con nosotros la Prueba Lexus RC 300h , el deportivo híbrido. Esta vez con acabado F-Sport, la versión más dócil del Coupé japonés con estilo picante. Todo un cautivador de miradas por donde vas. 

Por dimensiones -4,6 metros de largo, 1,8 metros de ancho y 1,3 metros- tiene como rivales el Audi A5 Coupé y BMW Serie 4, es un deportivo de tamaño medio. Una razón a tener en cuenta al entrar en un garaje sin preocupaciones, por ejemplo.

Exterior

El día D comienza en la sede que la marca posee en la Avenida Burgos donde me estaba esperando un llamativo Lexus RC 300h en color blanco Nova. Sus faros frontales independientes de la luz diurna LED, me ponen nervioso.

La parrilla frontal tridimensional hace un juego difícil de seguir. Los paragolpes se adentran y salen como si de una ola de mar se tratara. El capot delantero cierra esta obra de arte de forma abultada. Es un frontal afilado y robusto como si tuviera algo poderoso en su interior.

El pilar A, como buen coupé está muy inclinado. Los espejos retrovisores, son tomados de su hermano superdeportivo LFA. Las puertas llegan casi a la altura de mi cintura. Me doy una vuelta alrededor de este Coupé mientras el personal de Lexus Madrid me observa. Lo entienden, hay que dar una vuelta a este RC para entender su idioma.

Llego a su trasera rematada de forma recta. Sus líneas son musculosas, vienen y van de forma juguetona para definir algo evocador. Toco su faro trasero y percibo formas que se mueven como el viento. La doble salida de escape es de verdad y funciona para lo que está diseñada. Tras un rato observando el modelo japonés, hago cuentas de las horas de trabajo en el túnel de viento….

Palabras aparte son sus llantas con unos neumáticos 235/40 R19 delante y 265/35 R19 detrás. Son diferentes, singulares, no tienen el diseño ni más deportivo ni más elegante, pero le sientan fenomenal a este precioso Coupé.

Todo esta medido y pensado para ser eficiente aerodinámicamente hablando. Lo que los ingenieros de Lexus no saben, es que han logrado una obra casi escultural del diseño.

Interior

Tras un rato fantaseando alrededor de este RC 300h. Abro su puerta para adentrarme al interior. La puerta pesa más de lo imaginado.

Dentro de este tenemos unos asientos en piel marfil y pespuntes en gris oscuro. Sujetan muy bien el cuerpo, están cubiertos por una piel de primera calidad muy suave y gruesa perforada. Son eléctricos, calefactados y climatizados. Cierro la puerta y el reloj se detiene, no hay ruido alguno.

Me adentro en una atmósfera muy envolvente. El marco de la puerta es elevado, casi me llega a la cabeza. La piel se expande a todos los rincones en dos colores negro y marfil. El frontal y laterales está decorado en símil de fibra de vidrio.

De nuevo las forma de “L” juegan en cada rincón para dar un resultado estupendo. Delante de mí, tengo el mismo volante que hemos probado en el Lexus IS y GS. Tiene un tamaño bueno y se regula de forma eléctrica. Detrás de este tenemos un cuadro de instrumentos diferente que nos recuerda a la alta competición. Inicialmente tengo una esfera redonda al estilo LFA.

Gracias a un botón del volante, la esfera se desplaza a la derecha para mostrar las funciones del ordenador de a bordo.  Si giro la vista tengo en el centro un túnel central que cobra protagonismo. Es alto, ancho y alberga la palanca de cambios automática además del joystick para manejar el navegador y el selector de modos de conducción.

En el centro está ubicada la pantalla del navegador. La encuentro un poco escondida al estar integrada en el mismo de forma excesiva. Justo debajo tenemos los mandos de climatización que se manejan de forma táctil, aunque la apariencia es de los años 80’.

La calidad de los ajustes y materiales es excelente. No sólo en su aspecto a primera vista sino a la hora de funcionar dan la sensación de calidad.

 En caso de transportar a alguien en la posterior, tenemos el espacio habitual de cualquier Coupé. Suficiente si nuestra estatura no supera el 1.80 metros. Su acceso es muy cómodo gracias al sistema de desplazamiento eléctrico de los asientos delanteros. El apartado tecnologico se lo reservo a Dani Martin en su sección pasión-e.

Comportamiento

Este Lexus RC tiene una motorización familiar en #garajeautopasione. Un motor híbrido compuesto por un motor térmico Gasolina 2,5 de 178 CV junto a un motor eléctrico de 143 CV. La potencia en conjunto es de 223 CV.

Ya estoy acostumbrado al silencio de su sistema híbrido, pero no en Coupé. Pulsar Start/Stop es algo simbólico pues no se escucha nada. Sólo unas letras en el cuadro de instrumentos con el de Ready nos avisan de que el motor está encendido.

Las baterías comienzan a trabajar para empujar este RC los primeros metros. Mi pie del acelerador es una pluma. Y consigo llegar a 62 Km/h en modo totalmente eléctrico, es el momento que el motor térmico entra en juego.

Piso el acelerador para no entorpecer el tráfico y aprecio falta de potencia. Ojo vamos en modo ECO, significa que duerme el sistema para priorizar el consumo. No notaremos los cambios de la caja de transmisión. Las revoluciones son constantes mientras acelero sin demora.

La aguja del velocímetro roza los 120 Km/h sin apenas esfuerzo y las revoluciones marcan un ritmo constante. Es característico de su cambio CVT de variador continuo. La extrema suavidad de su funcionamiento, contrasta con la agresividad vista exterior.

Diría que es una sensación algo artificial si uno espera un tacto deportivo. De nuevo tenemos algo ya percibido en pruebas anteriores, el silencio. La calidad de rodadura es sublime, con un silencio que sorprende. La dirección sigue la misma línea trasmite poco si queremos ir rápido.

Voy a velocidad de crucero y me llama la atención la poca retención cuando suelto el pedal de acelerador. No se frena apenas, mientras recargo las baterías del sistema hibrido con la inercia del vehículo.

Punto y aparte es su estabilidad. Se nota que Lexus ha trabajado a conciencia para equilibrar el tarado de suspensión. No es excesivamente duro, pero tiene una planta estupenda en cada curva. Me dispongo hacer un adelantamiento, la aguja se dispara y el sonido se intensifica. Es el momento que ambos motores empujan la carrocería. No le vendría mal hacer dieta para bajar algo sus 1.800 KG. Percibo una aceleración leve a pesar de que en la ficha declara 221 Nm.

Tras varias horas en camino llego a mi primera parada del viaje con la sensación de haber recorrido un trayecto mucho más corto. Gran parte de culpa de este fenómeno la tiene su sistema de audio de 6 altavoces y subwoofer.

En la primera etapa hemos disfrutado de su faceta de niño bueno. El siguiente día nos tenía preparado un escenario muy diferente. Habíamos recorrido 500 KM y tenemos un cuarto de depósito todavía tras salir con el tanque lleno. Seleccionamos su modo conducción más deportivo, Sport +. Tenemos disponibles -EV, ECO, Normal y Sport -.

 En el modo Sport + nos permite endurecer la suspensión. Y de verdad se nota nada más activarlo y eso que todavía no ha empezado lo bueno. Lo digo por el sistema de sonido que refuerza este carácter con un símil del V8 del RC F en los altavoces.

De este modo, a medida que acelero se escucha algo muy gordo gracias al sistema de audio. Sensación que pierde credibilidad su bajo la ventanilla, debido a que es algo completamente ficticio ya que el motor no genera ese sonido. 

Tenemos preparada una buena ruta de curvas ideal para un coupé. Hace un día soleado y la temperatura no deja de subir a medida que acelero en cada tramo. Llego a una curva y freno. Sus equipos de frenos tienen un recorrido de pedal algo más largo de lo habitual, pero frenar frenan muy bien todo sea dicho.

La segunda curva es suficiente para sacar a relucir su gran secreto. Gracias a la ubicación de las baterías el reparto de pesos carga hacia atrás, es por ello el RC sobrevira por defecto. En esta partida de cartas se une la tracción trasera para dar más emoción. Es el momento de sonreír y enfrentarme a otra curva.

 

Freno y en el interior de la curva acelero con un desplazamiento de su trasera natural y sugerente. No tengo que, contra volantear apenas, gracias al sistema de tracción. Suficiente para incitarme a apurar a la siguiente curva. Mismo protocolo y el Lexus RC pasará cada vez más rápido el asfalto.

Uno, dos, tres…cada curva es interpretada con el mismo patrón. Es un comportamiento muy predecible, que me saca una sonrisa. Ahora si veo coherencia entre su diseño enérgico con el comportamiento deportivo.

Haga lo que haga…entre en el trazado más rápido de lo debido…todo está bajo control.

Este japonés se comporta de forma noble a cualquier ritmo. Da igual la velocidad, y su enfoque ecológico. He olvidado todo lo anterior. Ahora me estoy divirtiendo de verdad, aunque diría que tiene algún caballo menos de lo que declara.

El resultado es una jornada llena de emociones con una conducción exigente. El reflejo está en la goma que los neumáticos. Estos han dejado en la carrocería un bonito rastro. Aun así, su consumo es algo poco habitual pues al final del día es de 8,7 l/100km. 

 

Cae el sol y se acerca la noche. Quiero volver atrás y repetir la jornada de curvas, subidas y bajadas peraltadas. La temperatura ha subido a la par que las emociones es el momento para este Coupé japonés descanse.

 

Conclusiones

Tendría muchos argumentos para poner sobre la mesa razones para adquirir este Lexus. A la hora de comprar algo muy deportivo piensa en su versión con motor V8 RC F. Sin embargo, si prefieres consumos contenidos mientras atraes todas las miradas aquí tienes el Cupé perfecto.

En la prueba he llegado a obtener un consumo de 6,3 l/100km.

Si buscas algo diferente en el mercado fuera de la tónica general alemana el RC 300h es la opción preferente. Piensa que dentro de diez años este Lexus seguirá siendo actual gracias a sus formas únicas. Con un precio de partida de 55.700€ y un equipamiento de lo más completo se posiciona por encima de sus competidores en nuestra lista de preferencias.

Para viajar, su maletero con 340 litros de capacidad es suficiente para sus 4 cuatro  plazas -aunque rara vez tendremos más de 2 ocupantes- a pesar de que debajo de este, se ubican las baterías y se pierde algo de espacio.

A pesar de todo, este Lexus RC 300h nos ha hecho despertar más temprano de lo normal presa de los nervios por ponernos al volante del mismo. Este detalle lo hace único en su especie.

 

Agradecemos a Lexus España la cesión de esta unidad.

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