Autopasione Aniversario

El Hyundai Tucson llega actualizado con novedades en su oferta estética y mecánica. En #garajeautopasione tenemos su versión 2.0 CRDi Diesel de 48 voltios y 185 caballos y el acabado tope de gama Style. Si has oído bien es Diesel e híbrido, algo bastante novedoso en el mercado. Hoy tenemos la prueba Hyundai Tucson 48V, SUV Microhíbrido.

Hyundai nos ofrece la tecnología utilizada en sus hermanos como el Ioniq o Kona (VER prueba Hyundai Ionic) para lograr un registro de consumos bajos y una certificación de emisiones de etiqueta C.

En este sentido el sistema semi-híbirdo de 48 voltios no logra una etiqueta ECO, tan demandada en estos tiempos actuales.

Nuestro invitado, con 185 CV es el más potente de la gama; junto a dos de gasolina, 1.6 GDI 132 CV y 1.6 T-GDI 177 CV, y dos diésel, el 1.6 CRDi, de 115 y 136 CV.

Nuestro Hyundai Tucson es un SUV de 4,48 metros de largo, 1,85 de ancho y 1,65 de alto que, por dimensiones, compite con modelos como el Peugeot 3008 (VER prueba Peugeot 3008), Renault Kadjar o Nissan Qashqai (VER prueba Nissan Qashqai).

Exterior

Tenemos con nosotros un Hyundai Tucson en color gris “Micron grey” -525€ extra-. Su aspecto se ve modificando en numerosos puntos clave para dar un resultado fresco y actual. Los años han pasado bien ante este SUV.

Los faros delanteros, son Bi-LED, presenta nuevas formas más dinámicas y alumbran bien. Este SUV estrena la nueva parrilla en forma de cascada, con formas heredadas de sus hermanos (VER prueba Hyundai i30 1.4 TGDI 140CV)

Los paragolpes son de nueva factura. Incorporan nuevas entradas de aire junto a unas aletas delanteras que incluyen el distintivo 48V.

La zaga permanece invariable hasta llegar a la trasera con pilotos renovados LED y un portón con formas novedosas.

La doble salida de escapes cromados, junto a unos pilotos de distribución renovada, aportan un aire fresco, sin olvidar el portón nuevo, y una actualizada tercera luz de freno.

A este resultado tenemos que sumarle unas llantas de nuevo diseño, que dotan de fuerza el vehículo con neumáticos de dimensiones de 245/45 R19.

Interior

Accedemos a su interior. Los cambios sustanciales se pueden ver respecto a nuestra prueba del modelo antecesor (VER prueba Hyundai Tucson 2016).

Unos amplios asientos en piel perforada de color beige nos reciben. Son de tacto duro sobre todo si viajamos durante viajes largos. Incluyen calefacción y ventilación. Se percibe su calidad y permiten ser ajustados en numerosos reglajes.

El puesto de conducción es elevado, con un volante con cierta orientación vertical. Realizado en piel gris, da un aspecto al tacto bastante agradable.

Las diferencias, sobre todo, lo encontramos en el salpicadero, que está recubierto en piel sintética, donde además ubica la nueva pantalla flotante de 7″ que alberga el sistema de infoentretenimiento.

El conductor ahora tiene la información presentada de forma más sencilla. Este sistema es compatible con Apple CarplayTM y Android AutoTM. El navegador integrado tiene cartografía gratuita durante los primeros siete años, así como el acceso a los servicios TomTom Life de información meteorológica y tráfico. Su manejo es fácil e intuitivo, con velocidad de funcionamiento correcta.

Las salidas del sistema de climatización, ahora se encuentran debajo de la pantalla.

El nivel de calidad percibida es elevado, con superficies acolchadas y recubiertas en piel sintética, me gusta el detalle de las costuras a la vista en la parte superior en las puertas. Los mandos de control de uso, como la radio y el sistema de climatización, están a la mano y tiene buena visibilidad.

El acceso a las plazas traseras es bueno. La altura libre al techo también es generosa. Sin olvidar que el techo panorámico resta algo de altura en la medición.

En general, los asientos posteriores de este SUV son espaciosos y en ellos se pueden viajar con sensación de amplitud, incluso pasajeros de 1,85 metros de estatura, dos adultos viajaran de forma holgada.

En el plano tecnológico tenemos una extensa lista como el sistema SmartSense, con elementos de seguridad activa: frenada de emergencia, aviso por cambio involuntario de carril, reconocimiento de señales, detector de fatiga, visión 360° con cámara de marcha atrás de calidad mejorable en la resolución, sistema de audio firmado por KRELL

Comportamiento

La versión que tenemos entre manos equipa un motor 2.0 CRDi Diesel con caja de cambios de convertidor de par de 8 velocidades. Como novedad añade a esto un sistema de 48V con hasta 12 kW de apoyo.

Para que se entienda, el motor eléctrico ayuda al conjunto mecánico, soportando el consumo de energía de todos los elementos de climatización y electricidad en general, de modo que el motor térmico sólo se esfuerza para que el vehículo avance.

De este modo, se busca una reducción de consumo, ya que el esfuerzo que hace un motor de combustión en los primeros metros son claves para contener el registro general.

En la fase de aceleración, ayuda a centrar la fuerza del motor para desplazar el vehículo, y en puntos de deceleración regenera la energía. A decir verdad, este funcionamiento no se percibe como se puede palpar en un vehículo eléctrico o hibrido. 

No notaremos una fuerza extra, ni una presencia añadida, sólo lo hemos percibido en el consumo y por consiguiente en una mejora de las emisiones de CO2 sin sacrificar el placer de conducción.

Toda esta solución, no logra la certificación de etiqueta ECO, lo cual ha tenido que ser algo decepcionante por parte de la marca, pero si consigue un comportamiento más que sobresaliente con una percepción del consumo menor.

¿Cuánto baja el consumo? Sigue leyendo.

Después de lo anterior, hay mucho más. El motor es suave en su respuesta, con pocas vibraciones ni ruido, para ser un Diesel.

Estoy conduciendo el motor diésel más potente de la gama Tucson. Uno de los aspectos que más nos ha gustado es el nuevo cambio automático. La caja de velocidades actúa de forma suave, y la velocidad en los cambios está en la media de cambios actuales.

En la práctica, en ciudad es muy cómodo sobre todo para manejar un vehículo de casi 4,5 metros de largo. Al volante parece que manejamos un vehículo de mayor envergadura.

Salimos a carretera abierta, y comenzamos a conocer este SUV de Hyundai a velocidad de crucero. Tenemos con nosotros 400 Nm de par. Potencia que tendremos sobre todo en la franja de 2.500-4.000 rpm.

 

A partir de las 4.500 rpm, se nota como la curva de par decae y necesitaremos subir de velocidad.

Otra de las sensaciones, han sido en bajas vueltas donde el motor es muy lineal sin vacíos de fuerza.

Ser el Tucson más potente y tener los números antes mencionados, nos hacen poder realizar adelantamientos sin temor a desfallecer en el intento. Aunque no busques un lanzacohetes, pues hace de 0-100 km/h en 9,5 s, suficiente para un vehículo de 1.779 kg.

Otro de los aspectos a tener es cuenta es la comodidad absoluta en este modelo, sensación lograda a costa de la dirección, algo artificial a mi modo de parecer, demasiado asistida para mi gusto.

 

Para buscar algo más de emoción, tenemos el Modo Sport, que se acciona mediante un botón en la consola central. Notaremos algo más de brío en el motor, con una aceleración más contundente. Echo en falta cambiar de marcha con unas levas en el volante, cosa que no tiene, en más de una ocasión he necesitado cambiar con ellas y no he podido.

Durante la prueba, este Tucson 2019 ha mantenido el nivel en tramos sinuosos. Hemos encontrado aplomo, con algo de movimiento de la carrocería, aunque en general la suspensión filtra bien las imperfecciones del asfalto.

Si buscas un vehículo dinámico de la marca, este no es tu candidato. Piensa en el Hyundai i30N (VER prueba Hyundai i30N) para nosotros la referencia en el segmento de los GTI.

A la hora de frenar, tendremos un tacto esponjoso, donde tendremos que hundir bien el pie para conseguir detener al vehículo.

No podemos olvidar su tracción, nuestro invitado va asociado al sistema 4×4 de serie llamado HTRAC y equipado con un diferencial, no hemos podido probarlo en tierra de forma exhaustiva, pero si ver si comportamiento con aprobado fuera del asfalto.

Conclusiones

La soluciones híbridas o mild hybrid son cada vez más habituales en el mercado. El modelo más vendido de la marca coreana, tenía que ser un ejemplo en este asunto.

En cuanto al consumo, hemos conseguido un registro de 7,4 l/100km. Un resultado algo más bajo, en torno a 1-2 litros menor gracias a equipar un sistema microhíbrido.

Por lo que, si hacemos cuentas, este modelo es ventajoso en caso de hacer más de 15.000 km anuales.

Uno de los valores que han permanecido invariables es su maletero. Una debilidad en modelos híbridos, penalizados por ubicar baterías y sistema eléctrico. Tenemos con nosotros un total de 513 litros. Si reclinamos los asientos llegaremos a tener un total de 1.503 litros de capacidad.

La gama Hyundai Tucson parte desde 22.415 euros. Pero si lo quieres tener con el acabado de nuestra prueba, tendrás que desembolsar unos 41.765 euros, sin promociones.

Agradecemos a Hyundai España la cesión de la unidad de pruebas.

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