Autopasione Aniversario

Bienvenido a la máquina de los sueños, hoy en #garajeautopasione vamos a disfrutar de un automóvil fruto de años de historia, esfuerzo y trabajo por la perfección. Hablamos de la prueba Bentley Continental Convertible V8 S, oda a la perfección.

Amanece en la costa del sur de España, el cielo está cubierto de nubes, mientras el mar embravecido golpea contra el rompe olas. Camino de recoger a nuestro protagonista lo comento con Daniel Martín, es el día perfecto para probar un descapotable.

Da igual el tiempo gris, o la temperatura algo más baja de lo deseado, no todos los días nos ponemos al volante de un Bentley descapotable de este nivel.

Hoy vamos a conocer toda una obra sublime hecha automóvil. Nuestros amigos de C. De Salamanca nos esperan con su profesionalidad y cariño habitual para recibirnos. Hoy estoy algo más nervioso de lo normal, sigue leyendo y verás las razones…

Exterior

Un precioso Continental GT V8 S Convertible en gris “Extreme Silver” y Capota de color “Metallic Grey” estaba esperándonos. Con líneas redondas y musculosas, impone en cada centímetro de su carrocería. Ya te adelanto que éste Bentley se ve bastante más grande de lo que dicen sus medidas -4.806 metros de largo, 1.903 metros de ancho y 1.403 metros de alto-.

Su frontal es reconocido allá por donde va. Una gran parrilla frontal en acabo de panel de abeja permite respirar al corazón de este Bentley. Me gusta ver su gran capó horizontal que se desliza hasta llegar a los faros. Son luces redondas con LEDs circulares, la combinación perfecta entre el diseño tradicional y los últimos avances en tecnología.

La “B” alada del logo en la delantera, se asienta sobre fondo rojo, símbolo de su motor V8.

Un detalle de deportividad es el spolier frontal de color negro que remata la delantera.

Sus líneas fluyen por el lateral pasando por la toma de aire en forma de “B” situada en las aletas delanteras. Observa la musculatura que aportan las enormes llantas de 21”, tamaño que nos recuerda a su hermano Bentley Bentayga (Ver prueba Bentley Bantayga V8 Diesel)

En las imágenes podrás ver como su cintura crece detrás de la puerta hasta llegar a la trasera. Su seña de identidad la tenemos cuando pisamos el freno, una tercera luz de freno de gran longitud se enciende. El diseño queda firmado por la doble salida de escape en forma de ocho, en alusión al número de cilindros de su motor.

Interior

Es hora de viajar a otra dimensión. Abrimos la gran puerta al mismo tiempo que nuestro sistema sensorial se pone en alerta. El sentido del tacto se acomoda en una atmósfera de exclusividad.

El interior, forrado en piel bicolor “Linen y Porpoise”, está cuidado hasta el más mínimo detalle. Madera de Piano lacada, brilla hasta la eternidad para dotar de elegancia el habitáculo.

La marca británica mantiene su tradición combinando tecnología de tiempos actuales, con diseño atemporal que conmemora su historia. Un ejemplo es su cuadro de instrumentos analógico de diseño clásico, similar al que conocimos en el Bentley Flying Spur (Ver prueba)

Nos sentamos en sus grandes asientos con costuras en forma de diamante. Todo el interior, está decorado con costuras en contraste del mismo modo que están bordados los reposacabezas con la “B” de Bentley. El apartado tecnológico queda reservado para el artículo de Pasion-e “VER Pasion-e Bentley Continental Convertible V8 S”

Cierro la puerta, la atmósfera de comodidad y lujo me invade. El volante de grandes dimensiones y grosor será mi compañero en este sueño. Es suave y algo almohadillado, al igual que sus asientos. Los pedales –freno y acelerador- están ubicados muy a la derecha. Cada elemento cromado es aluminio de verdad.

Se nota el trabajo excelente del departamento de personalización Mulliner en cada detalle. Por ejemplo el reloj de la consola central está firmado por Breitling.

Me resulta curioso ver el diseño casi “ochentero” de algunos botones. Incluso necesitaría un curso para adaptarme en el uso de los numerosos botones de la consola central. De hecho algunos son difíciles de accionar por su ubicación mientras conducimos, pero este aspecto no es relevante. Todo lo que veo y percibo es de calidad soberbia. Los ajustes de los materiales, han sido cuidados al milímetro, todo está pensado para sacarme una mirada de satisfacción.

El habitáculo me envuelve en un áurea de exclusividad. Mi corazón comienza a latir cada vez más fuerte, es el momento de pulsar un botón ubicado en el túnel central, sus letras escriben “Engine Start/Stop”.

 

Comportamiento

Pulsar este botón, es como tocar una tecla de un piano…

Un sonido fuerte y algo ronco emana de sus escapes. Esto es una señal de advertencia, pues tras comenzar a conducir este Continental Convertible, su melodía se atenúa para dejarnos poder soñar despiertos.

El corazón de este Bentley Continental, es un 4.0 V8 Biturbo de 528 CV. Su fuerza se palpa desde los primeros metros, desde las 1.700 rpm ya disponemos de un par motor de 680 Nm. Ya en 1.700 rpm, el primer turbo actúa con el poder de un tornado hasta que es relegado por el segundo turbo, sin demora ninguna.

Su fuerza se palpa desde los primeros metros, desde las 1.700 rpm ya disponemos de un par motor de 680 Nm.

Nos incorporamos a una vía rápida, donde puedo pisar el acelerador con libertad. El cielo se cierra y suena una gran tormenta. Es su potente motor V8 capaz de hacer de 0-100 km/h en 4,7 segundos.

Este Continental es tan rápido como un avión, o al menos casi tan rápido, pues puede llegar alcanzar los 308 Km/h.

Desplazo la palanca de cambios en la posición “S” para activar el modo Sport. El sonido se agudiza y la caja de cambios baja dos velocidades de forma instantánea. Una autentica furia desbocada, se desata bajo el capó delantero. Este Continental es tan rápido como un avión, o al menos casi tan rápido, pues puede llegar alcanzar los 308 Km/h.

El empuje es constante a medida que sube de vueltas, mi piel se eriza al mismo tiempo, y el sonido que emana de sus escapes se intensifica hasta un nivel atronador. La fuerza y empuje, se mantiene hasta las 7.000 rpm, momento donde la tormenta alcanza su punto más álgido, es donde la caja de cambios actúa y sube una velocidad más….baja la aguja del tacómetro y la tormenta continúa…

Este Continental Convertible se mueve con aplomo a alta velocidad gracias a su enorme potencia. Se nota su pisada firme con algo de inercia de la carrocería. El peso de 2.470 kg le delata en este sentido. El motor es el mejor aliado para hacer mover este Convertible de casi cinco metros de largo.

Es una sensación similar a la que vivimos con el Bentley Bentayga W12 Gasolina (Ver prueba)

Apenas llevamos una hora al volante de este Bentley, y ya me he hecho con el tacto de su pedal de freno. Al principio tienes que hundir el pedal algo más de lo normal para retener el vehículo. Con el tiempo te acostumbras a su envergadura y peso para controlar todo.

Nos desviamos a una carretera algo más cerrada y sinuosa. Aquí la tormenta se intensifica y el viento comienza a soplar más fuerte. La luz es cada vez más tenue mientras afronto cada curva. No importa que el motor esté ubicado demasiado adelante respecto al eje frontal, esto nos trasmite algo de tendencia abrir trayectoria. Aun así, en cada maniobra sólo tengo que acelerar y girar el volante para conducir donde quiere ir mi imaginación.

Este Convertible V8 S es capaz de trabajar en cualquier circunstancia sin un ápice de perdida de tracción.

Tras una sesión agitada, fue imposible sacarlo de sus guías.  Viene otra curva, esta vez más cerrada de lo normal, bajo una velocidad y cuando estoy entrando en el vértice acelero si piedad para conducir hacia donde se inspiran mis sueños. La trayectoria es seguida de forma impecable, sin perder tracción, sin señales de que conduzco un descapotable de más de 2.000 kg.

Es reflejo del gran trabajo que hizo el equipo de ingenieros de Crewe en la puesta a punto de este modelo. La música viene incluida de serie, sólo tienes que pisar el acelerador, su motor puede llegar a sonar de forma ensordecedora conforme sube de vueltas. Cruzamos varios túneles dejando a nuestro rastro un sondo atronador en nuestra estela…

Conclusiones

Avanza el día más rápido de lo que quiero. El cielo comienza abrirse y la luz se intensifica. Descapotamos nuestro invitado británico, encendemos el equipo de calefacción en los asientos y con éste el sistema de climatización de detrás de nuestra nuca. Cruzamos el ecuador de nuestro sueño, es el momento de disfrutar de la conducción a cielo abierto mientras la lluvia nos da tregua. El tarado de la suspensión y tacto de dirección están pensados para ofrecer comodidad y suavidad, razón por las que sus propietarios conducen a diario este Bentley Continental Convertible.

Este Bentley fue concebido para circular a cielo abierto, es la mejor manera de disfrutar este descapotable británico.

Nuestro sueño se hace realidad mientras conducimos sin capota en un puerto deportivo de costa. Conducir a baja velocidad por zonas urbanas, es como viajar en una nube de algodón. Esta sensación se mantiene, siempre que queramos hasta que volvemos pisar el acelerador y despertamos a la furia que lleva dentro para desatar toda su ira.

Toca devolver la unidad cedida y recopilar emociones. A medida que aparcamos nuestro Bentley ,el cielo se abre y la luz se intensifica. Mi pulsaciones vuelven a su ritmo normal. Mientras pienso si era un sueño o realidad, este Bentley Continental V8 S Convertible, es una oda a la perfección

Agradecemos a Bentley Marbella C.de Salamanca la cesión de la unidad probada.

Galería de imágenes 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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