Autopasione Aniversario

El SUV más rápido, lujoso y posiblemente más caro del mundo, es el invitado de hoy en #garajeautopasione.  Todo un compendio de tecnología y muchas horas de desarrollo de ingeniería para tocar el cielo de la exclusividad. Con vosotros la prueba del Bentley Bentayga V12 Onyx Edition.

El SUV de Bentley, es bastante conocido en #Autopasione (VER prueba Bentley Bentayga W12) y en su versión Diesel en exclusiva (VER prueba Bentley Bentayga V8 Diesel)

No tiene actualmente rivales directos que se midan de tu a tu. Quizá por dimensiones – 5,1 metros de largo, 2,2 metros de ancho, 1,9 metros de alto- podemos pensar en el Tesla Model  X con un enfoque , eso sí, muy diferente (VER prueba Tesla Model X).

Exterior

Nos espera una unidad en color rojo borgoña aderezado con una serie de elementos de fibra de carbono -Onyx Edition- como el espolier inferior del paragolpes delantero, taloneras laterales, difusor trasero y prominente alerón. Estos aditivos le dan un toque atrevido exclusivos de esta edición.

El diseño exterior del Bentley Bentayga, es musculoso por todos sus lados, siendo difícil no pasar desapercibido allí por donde pasas. Como te contábamos en pruebas anteriores, tenemos un diseño de corte clásico, que no pierde la esencia de los Bentley de antaño proporcionada en este enorme SUV.

Su estampa porta unas elegantes y clásicas formas, con un voladizo delantero largo, capaz de alojar un enorme propulsor W12 biturbo, y una parte trasera corta con unos marcados hombros.

En persona gana mucho más su parte frontal, que es inconfundiblemente Bentley. La típica parrilla cuadrada cubierta por una elegante malla metálica, un guiño a los protectores de los radiadores de los coches de carreras de antaño. A los lados se encuentra flanqueado por cuatro faros redondos, que constituyen una firma visual de la que Bentley no se ha desviado durante los últimos 50 años.

Las partes cromadas se han sustituido por elementos en negro satinado, como la aleta lateral en forma de “B”, parrilla frontal, o tubos de escape para logar una “Blackline” de este Bentley por completo.

El negro también se extiende a las prominentes llantas de cinco radios con neumáticos de 285/40 ZR 22”.

 

Tenemos como escenario el restaurante de Abades en Ronda, ubicado en un enclave de lujo en el pueblo malagueño.

Interior

Entrar en su interior, es viajar a un mundo paralelo. Es el compendio de lo mejor de la marca durante muchos años. Asientos, salpicadero, puertas y techo están cubiertos en una suave piel acolchada de color “Porpoise” con pespuntes en contraste color Granate. Su apariencia es digna de decorar un salón aristocrático.

Cuando estas en un asiento con un logo alado bordado, sólo puede ser Bentley para tener 4.500 puntadas. Son cueros provenientes de animales del norte de Europa, donde se cuida incluso para que no tengan el más mínimo desperfecto cada centímetro.

El toque de brillo es proporcionado por la decoración de madera “Dark Stained Madrona” que le aporta profundidad al interior, desde las zonas del salpicadero hasta las puertas. Esta madera es propia de la costa del Pacífico de América del Norte. Se conoce como el “Árbol de la Fresa” debido al color rojo anaranjado.

El puesto de conducción es elevado, y acogedor. Estoy en un asiento con ajuste eléctrico y 22 posibles regulaciones. Además, tienen función de masaje, calefacción y ventilación.

Los detalles lo son todo en este SUV de lujo, con maderas artesanales a mano, cueros inspeccionados por rayos láser, metales tallados por orfebres.

El cuadro de instrumentos, la consola y el salpicadero simulan las alas del logo de Bentley, en este sentido impera el protocolo de los exquisito.

Muchos de los propietarios de este Bentayga, quizá prefieran viajar en sus plazas posteriores, por eso nuestra unidad tiene sólo cuatro plazas. Éstas tienen ajuste eléctrico (con 18 regulaciones), función de masaje, calefacción y ventilación. Incluso puedes tumbarte como si de un asiento de “Jet privado” se tratara.

El toque clásico lo dan las bandejas de picnic de madera, para tomar una copa de champagne.

Sentar es las plazas traseras es sentirse como un miembro de la realeza. La posición es algo más elevada que los asientos delanteros, para tener una visión completa de nuestros alrededores. La climatización, equipo de sonido, función masaje, ventanas o calidad del techo panorámico la puedo controlar desde el display móvil.

Recordemos su aspecto tecnológico al detalle en pasion-e (VER pasión-e Bentley Bentayga).

El modelo probado tiene un techo solar de cristal de 1,35 metros cuadrados con posibilidad de aclarar u obscurecer el cristal eléctricamente.

El apartado tecnológico es bastante extenso, destacando el impecable sistema de audio, Bentley Signature Audio con 700W de potencia. Para que te hagas una idea, es como tener al tenor Alfredo Kraus sentado detrás del asiento, cantando, con toda su orquesta musical.

Tambien tenemos que mencionar el sistema de navegación con pantalla táctil de 8,0 pulgadas que hay en la consola.  Tiene GPS y un disco duro de 30 GB. Además, tenemos control de crucero adaptativo con asistente para el mantenimiento de carril, el Head-Up Display, frenada autónoma de emergencia, sistema de visión nocturna con detección de peatones, nada que me preocupe en este aurea de lujo en el que me encuentro inmerso…

Comportamiento

La mecánica está protagonizada por un motor Gasolina W12 biturbo 6.0 cc con 608 CV y 900 Nm!!!

Pulso la “B” de la palanca de cambios para encender su motor unido a un gorgoteo bronco que emanan de sus escapes. Tenemos que destacar el sistema de escapes deportivos montados en opción. Realizados en titanio, han sido desarrollado por el equipo del Bentley GT3-R para ofrecer un gruñido constante desde bajas revoluciones.

Con sólo soltar el acelerador en marcha, escucharas un bramido continuo sin intención de cesar hasta que vuelves acelerar. Es como hacer palomitas con incrustaciones de oro…

Durante los primeros metros al volante, parece como si el motor tuviera retraso en la entrega de empuje, pero ojo a esta sensación falsa, pues es mejor dejar tres y cuatro metros de margen con el vehículo delantero, la patada es descomunal a medida que sube de vueltas.

Ya desde parado la capacidad de aceleración es soberbia como si de un eléctrico se tratase. Uno de los factores claves es su caja de cambios automática ZF de 8 velocidades. Entrega potencia a las cuatro ruedas de forma gradual para soportar la cifra torrencial de par.

Sea en carretera rápida, bacheada con imperfecciones, todoterreno o tramos revirados, el Bentley Bentayga presume de un nivel de confort y aplomo francamente sorprendente.

Este SUV tiene hasta ocho modos de conducción para adaptar, suspensión, dirección, entrega de motor y caja de cambios a cualquier terreno.

Nos adentramos en la carretera de Marbella-Ronda. Un tramo de curvas cerradas con pendiente ascendente que pueden suponer un escollo a los casi 2.440 Kg que pesa el Bentayga.

Acciono el Modo Sport, el sonido se intensifica, es como si el SUV inglés se transformara en una autentico bólido de circuito.

La dirección se endurece y vuelve más directa,  el tacómetro sube de forma violenta. Primeras tres curvas a derecha, y el Bentayga avanza como como un toro bravo. El empuje a partir de las 1.350 rpm es apabullante hasta las 6.500 rpm.

La carrocería no balancea a apenas. Noto su trasera, pesada y voluminosa que empuja como un toro bravo se tratara unido a un sonido ensordecedor similar al ritmo de un tambor.

Siento confianza para elevar por encima de las 6.000 rpm los doce cilindros en uve, se produce un estruendo debajo de mi pie derecho, el frontal se eleva desbocado para marcar un ritmo cada vez más elevado. Curva a izquierdas, y esta vez me he pasado de velocidad sacando a relucir un ligero carácter subvirador.

Las ruedas delatan la fuerza G, con un pequeño chirrido, mientras freno precipitadamente para evitar tener un susto. Todo controlado, la solución es acelerar y conducir el volante hacia donde quiero ir.

Mi cabeza piensa de forma fría, y el pie se hunde en el acelerador. El sonido es atronador para conseguir erizarme la piel. Encuentro tráfico, y es momento de hacer movimientos ágiles y certeros. Adelanto dos vehículos subiendo el ritmo hasta las 6.500 rpm.

No he mirado el espejo retrovisor, pero seguro he dejado una estela a mi paso. Si no tuviera la siguiente curva en 300 metros, podría acelerar hasta superar los 300 km/h…

Un masaje intenso con ventilación relaja mis sentidos mientras, asciendo hacia el pueblo de Ronda apurando cada curva. Los frenos son mis mejores amigos. Frenan muy bien, pero no tientes la suerte, llevamos un arsenal de lujo de casi tres toneladas y por muy seguro que viaje, todo tiene sus límites.

Llevo 35 minutos conduciendo a fuego, y no he notado fatiga. El control de tracción es muy permisivo, tanto que me hace disfrutar como nadie. Pero noto como algo, me está ayudando para mantener el control en cada instante, es como mi alma gemela y se llama electrónica.

Bentley ha conseguido un vehículo hábil para muchos escenarios. Durante nuestro viaje, nos adentramos en un tramo de tierra con piedras abruptas. La suspensión neumática se eleva para mantener el vehículo a salvo de cualquier adversidad.

La carrocería es ágil, y el sistema de tracción consigue equilibrar este todoterreno para no sentir vaivenes. La clave una vez más, es su motor W12, que te hará tener tracción en todas las circunstancias.

Conclusiones

Hoy hemos sido multimillonarios por un día. Conducir cautivado miradas a nuestro paso con la exclusividad de un Bentley. Algo que no sucede todos los días.

Es el típico vehículo de lujo, de persona adinerada, que le gusta tener algo único en colores y configuración. Con grandes dimensiones, donde todo es desorbitado. Su motor es un ejemplo de reconocimiento, por entrega de potencia, fuerza y ritmo endiablado. Su tecnología es abrumadora, y el nivel de detalles, lujo justifica los múltiples ceros de la factura total… más de 300.000€.

Los detalles en carbono son muy personales, pero puedes estar seguro de que nadie va a tener un Bentayga como el tuyo.

Su consumo no es algo que vaya a preocupar a sus propietarios. Durante la prueba superamos con creces los 22 l/100 km. Gracias a la capacidad del tanque de combustible de 85 litros, nos permitirá pasar por la gasolinera con menos frecuencia.

El maletero tiene un volumen de 430 litros con cuatro plazas, suficiente para levar nuestro equipaje en maletas de Louis Vuitton.

A veces soñar no es gratis, y este Bentley Bentayga W12 Onyx Edition es la respuesta.

Agradecemos a C. de Salamanca Concesionario Oficial Bentley en Marbella, la cesión de la unidad de pruebas y a Abades Ronda cedernos su espacio para el reportaje de imágenes.

Galería de imágenes

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