Autopasione Aniversario

En #Autopasione, siempre buscamos que una prueba implique algo más que hacer una ruta por la montaña y una llamativa sesión de fotos. Nos gusta recrearnos con el protagonista como si fuera de nuestra propiedad. Muchas veces nos queremos hacer la idea de tenerlo en nuestro garaje propio como objeto de deseo o disfrute.

Es el caso de este articulo donde hemos querido imaginar ser propietario de este Aston Martin Vantage. Conocer de primera mano que supone tener bajo nuestro poder un deportivo de más de 500 CV y motor V8 Biturbo

Este Aston Martin Vantage es el modelo de acceso de gama con un precio de partida de 178.000 euros. Hablamos de un vehículo de 4,47 metros de longitud, 1,94 metros de anchura y 1,27 metros de altura.

Exterior

El equipo de diseño de Marek Reichmann creó este Vantage como si de una obra de arte se tratara. Nuestra unidad en color tricapa “Hyper Red” realza aún más las líneas del biplaza. Su parte frontal es muy afilada y agresiva. Como buen Aston Martin, la forma de su calandra imita el logo de la marca unido a un largo capó delantero.

No te pierdas el detalle de la línea inferior en color negro brillante -Pack Black 2.175€ extra-. Sus aletas laterales recrean las branquias de un tiburón.

Tenemos un pilar A muy inclinado y unos espejos retrovisores estilizados que se alargan hasta la saciedad. El techo combina en color negro brillo con el resto del vehículo. Los trazos se abultan a medida que llegamos a los pasos de ruedas.

Detalles de lujo, como los tiradores de las puertas que se esconden en la carrocería.

En la parte posterior, las líneas confluyen de lado a lado uniendo la luz trasera para cerrar una cola levantada. Como toda obra de arte, va firmada con las letras de Aston Martin.

Si bajamos la mirada, nos encontramos con un difusor propio de competición y cuatro salidas de escapes.

Por último y no menos importante, el conjunto se cierra con unas impresionantes llantas con neumáticos 255/40 R20 delante y 295/35 R20 detrás -5.120€ extra- y pinzas en color amarillo -1.487€ extra-.

Lo mires por donde lo mires…¡este coche es precioso! No te pierdas nuestra vídeo!!

 

 

Interior

Para acceder al habitáculo debemos de abrir una puerta cuyo arco se va elevar ligeramente hacia el cielo.

Dentro me encuentro con un interior forrado completamente en piel de color “Tan leather metallic” -2.971€ extra- en contraste con costuras de color rojo -595€ extra-. El decorado se completa con Fibra de Carbono en la consola central y paneles de puertas.

Los asientos son de tacto duro y están bordados con el logo “Vantage”

El puesto de conducción trasmite las vibraciones de un vehículo de competición. Su centro de gravedad es muy bajo. La zona está dominada por el volante de forma hexagonal junto a unas enormes levas del cambio fijadas en la columna de la dirección. De esta forma es muy fácil subir y bajar de marchas sin tener que mover las manos en el volante.

El cuadro instrumentos es digital, tacómetro central con velocímetro y a los hombros el resto de información.

La consola central está poblada de botones con numerosas ruletas para regular los controles del clima, interruptores para la transmisión, el encendido, audio, navegación….. hay que aconstumbrarse.

El sistema multimedia, al igual que algunos botones proceden de la alianza de Aston Martin con Mercedes-Benz AMG. Algo de mucha utilidad es el sistema de cámara perimetral 360º -1.485€ extra- cuando manejas un vehículo de más 200.000€ se agradece.

 

Comportamiento

A nivel mecánico, nuestro Aston Martin Vantage monta un motor 4.0 V8 Biturbo de origen AMG con 510 CV y 650 NM. Aston Martin lo ha colocado muy retrasado para conseguir un reparto de peso 50:50. Toda esta potencia es transferida a las ruedas traseras por medio de un cambio ZF de 8 velocidades.

Conducir un Aston Martin Vantage por ciudad…

Lo primero que notamos al volante del Vantage es su fuerza. Ya en 2.000 rpm el motor comienza a empujar y tendremos que tener cuidado con el espacio que dejamos con el vehículo de delante. Por ello hay que dosificar bien el acelerador para no tener sustos indeseados.

La suspensión tiene amortiguadores de dureza regulable (con tres posiciones: Sport, Sport+ y Track) En zonas urbanas es recomendable el primero donde va primar una marcha del cambio superior y la suspensión va ser vas dócil.

Puedo afirmar que es un vehículo para usar a diario. Si, llámame loco, pero su sonido aunque sea en modo “dormido” –CONFORT- cautiva al más indiferente, su conducción directa transmite energía, no es un vehículo incomodo para traslados cortos.  Los trazos elegantes contrastan con la ciudad de Madrid.

Difícil es pasar desapercibido de todas las miradas… Es un continuo, ver a la gente detenerse frente a ti, tomar fotos, o incluso vehículos de la calzada que se cambian de carril por el mero echo de dejarte pasar y deleitarse. Da igual que conduzca por la zona más elitista de Madrid, te van a mirar incluso señalar pensando que hay una estrella mediática al volante.

Supongo que se imaginan ver a James Bond conduciendo este Aston Martin.

Pasar a la acción con un Aston Martin Vantage…

Queremos desatar la furia que lleva dentro este deportivo inglés. Antes de llegar a nuestro terreno de juego, conduzco varios kilómetros por autovía. Incorporarse a la autovía es coser y cantar con una aceleración de 0 a 100 km/h en 3,7 segundos.

El empuje de su mecánica es de lo mejor que he podido conducir, con un motor muy lleno incluso desde bajo régimen. Pulsamos el Modo Sport+ donde el sonido se intensifica, dirección se endurece, se suman gorgoteos de los escapes y el cambio viene acompañado de un “push” continuo que me agita la cabeza cada vez que acciono la leva del cambio.

¡Me encanta! Ser agente 007 por un día…

Tengo una pequeña recta y puedo estirar su motor, el sonido invade el habitáculo y todo comienza a pasar muy deprisa a mi alrededor. El ritmo es endiablado.

Cruzo el umbral de las 4.000 rpm y nuestro Vantage es como si enloqueciera, el sonido se embravece más aun y el tacómetro sube a la par de la velocidad. Agarro con fuerza el volante. Es el momento cumbre, llegamos a la cima de la montaña. Los 650 Nm de par me impulsan hasta llegar al corte de inyección ubicado en las interminables 7.100 rpm. Pulso la leva derecha, vuelta a empezar. Si pisas el “Kick Down”, puedo hacer una reducción de 7ª a 1ª para tener una máxima aceleración. Las manos comienzan a sudar.

Basta unos pocos kilómetros para darte cuenta del buen trabajo fruto del matrimonio entre motor y caja de cambios. Una transmisión ZF ya conocida en #garajeautopasione, que en esta ocasión parece superarse.  Es rápida subiendo de marchas, produciendo un ligero golpeo en nuestra espalda. Al reducir tenemos la misma sensación obedeciendo a nuestras peticiones de forma inmediata.

El uso de las levas del volante es perfecto. Como purista del cambio manual, he de afirmar que este Aston Martin Vantage me ha hecho olvidar por completo la tradicional palanca de cambios. Es difícil reaccionar con tanta rapidez entre conducción y velocidad si no es con la solución propuesta por Aston Martin.

¡¡Crece el sonido a medida que sube de vueltas, los pelos de punta!! Velocidad máxima: ¡314 Km/h! Siempre en condiciones legales permitidas sino tenemos el circuito.

Pensarás…es el mismo motor que un Mercedes AMG, será igual que en los modelos alemanes. Te invitamos a ver la diferencia del mismo motor en nuestra prueba del Mercedes-Benz GLC 63 AMG S (VER prueba Mercedes-Benz GLC 63 AMG S)

La dirección es muy rápida. Para girar entre topes la dirección hay que dar 2,4 vueltas al volante. Simplemente tengo que virar para apuntar a donde quiero, me siento como el mismísimo James Bond en una escena de huida en sus míticas películas.

Esa sensación de agilidad es máxima, con una conducción neutra y fiel a nuestras indicaciones. Incluso me cuesta pensar que tenemos un coupé de 1.530 Kg, parece más ligero. A tener en cuenta, en Modo CONFORT el ESP es poco permisible amansando la fiera que llevamos dentro. En Modo SPORT+ no he notado su intromisión, en Modo TRACK es otra cosa pues la trasera se suelta con 510 CV bajo el pie.

Veo un túnel situado a escasos 600 metros de mi. Conforme que acerco a la penumbra del mismo, dejo pulsada la leva izquierda. La transmisión baja de golpe tres velocidades y un estruendo se genera a mi paso, piso el acelerador y cambio a 6.500 rpm. Nuestro Aston Martin genera un sonido similar a una detonación de gas, la fuerza del motor catapulta mi cuerpo para salir del túnel dejando detrás de mi una tormenta de truenos, ¡como suena!

Llega la hora de frenar nuestras emociones. La mordiente y tacto del pedal es ideal, en los primeros cm notaremos un tacto blando y a medida que pisamos se va endureciendo. Todo fluye de forma segura gracias a los discos de 400 mm en el eje delantero y 360 mm en el trasero, la confianza es plena para rodar alegre y no tener sustos. Como complemento su ABS es muy es permisible, acortando cada frenada.

Su comportamiento es muy neutro, pudiendo ser muy rápido. En general en todos los modos de conducción son seguros y no hace falta ser un piloto de carreras para conducirlo.

Diferente es el caso del Modo TRACK donde desactiva las ayudas a la conducción. Esta función la dejamos para cuando vayamos a un circuito ya que nuestra prueba ha sido en carretera abierta al tráfico y hemos preferido ir sobre seguro, en un biplaza de tracción trasera y 510 CV no es fácil hacerlo si no disponemos de una ayuda extra. En el caso de ser atrevido, sería fácil acabar en la media de la primera curva.

¿Quién diría que pesa más de 1.500 Kg?

En los Modos CONFORT  y SPORT+ es difícil descolocarlo de una salida en curva. Trazo las curvas como si estuviera firmando una hoja de papel con pluma. La carretera de montaña es un parque de atracciones, mucho agarre.

Escucha su motor en acción, ¡PLAY!

 

Conclusiones

Ser agente doble por un día, o lo que es lo mismo conducir este Aston Martin Vantage. Nuestro invitado Británico deja numerosas caras de admiración por su diseño, nosotros hoy hemos podido descubrir que bajo su piel hay mucho más que una cara bonita. Elegancia en diseño y comportamiento deportivo intachable y un sonido atronador.

Este biplaza se mueve de la forma que necesitemos sin temor a nada.

Siendo un biplaza, ¿Puedo viajar con el?

Su maletero tiene una capacidad de 350 litros, lo que es igual a dos maletas de mano. Detrás de los asientos tenemos un espacio vacío que también sirve para ubicar objetos. O como en nuestro caso nuestra chaqueta, por supuesto todo va a estar cubierto de piel con costuras.

No puedo dejar pasar el detalle del paraguas fijado en el portón trasero que supera los 300€…

Si hablamos de consumo, me he dejado para lo último algo llamativo. En condiciones normales el consumo se va situar en 13 l/ 100 km. Sin embargo si vamos animados, éste subirá a los 16-17 l/100km. Atención a estos datos porque para ser un deportivo de 510 CV, hemos conseguido hacer 483 km con un depósito completo. Nuestra sensación es que consume bastante menos que sus competidores.

 

Después de leer nuestro articulo seguro te han entrado ganas de tener este Aston Martin Vantage en tus manos. Nosotros ya estamos haciendo cuentas para llegar a los casi 250.000€ con todos los extras que vale esta preciosidad sobre ruedas.

Agradecemos a Club de Golf La Herrería la cesión del espacio para el reportaje fotográfico. Vehículo cedido por Aston Martin Lagonda.

 

Galería de imágenes

 

 

Autopasione Aniversario

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