Autopasione Aniversario

El primer SUV de Alfa Romeo ha llegado para no dejar indiferente a nadie, se llama Stelvio. La marca de vehículos italiana se apunta a la moda de los SUV. Como sabes el segmento de los SUV es el que mayor crecimiento ha registrado en el mercado del automóvil. Todas las marcas se afanan por tener un modelo en este segmento incluso las Premium y de Lujo quieren estar presentes. La primera razón está en entender la propuesta de Alfa Romeo.

El segmento de los SUV representa actualmente el 25% de las ventas del mercado global del automóvil.

Por ello todos los fabricantes quieren una porción de este jugoso pastel. Autopasione ha asistido a la presentación en primicia del Stelvio a nivel nacional. Mucho se ha hablado de este italiano hasta su llegada, pero nosotros los vamos a descubrir a fondo para ver la propuesta de “la marca della emozione” por el segmento de los SUV.

Dentro de esta categoria, por tamaño se gana un hueco en el segmento D-SUV por sus dimensiones de 4,68 metros de longitud, supone 4 cm más largo que el Giulia. Cuando lo ves en persona rápidamente vas a encontrar semejanza con la berlina de Alfa Romeo pues comparte plataforma con el Giulia a pesar de ser más ancho y alto. El frontal hereda los faros frontales de la berlina pero ganan verticalidad y tamaño. Me gustan los nervios del capó delantero al igual que las líneas que siguen las puertas sin defensas laterales hasta la trasera.

La cintura alta con grandes pasos de ruedas son habituales en un SUV, sin embargo el cuerpo del pilar C sobre la rueda trasera marca el toque de distinción. Me recuerda al Maserati Levante, dicen que es su hermano mayor es un secreto a voces. Los faros traseros tienen un aire al Mercedes-Benz GLC que probamos hace poco. Son protagonistas de la trasera junto con la doble salida de escapes de gran tamaño, es sinónimo de poder.

Se mire por donde se mire, el italiano atrae la mirada. Buena parte de culpa son sus llantas de 20 pulgadas. Son de nuevo diseño en Alfa Romeo, me recuerdan a las que monta el Ferrari F12 Berlinetta, unido a las pinzas de freno en color hacen un conjunto dotado de estilo.

Para hablar de estilo en el Stelvio, no sólo podemos quedarnos con el exterior. Pasar al interior es sumar un plus en este sentido. Abro la puerta del conductor y veo un espacio envolvente, muy italiano.

Las formas son similares al Giulia, pero el salpicadero es más horizontal. El volante me da la percepción de ser de menor tamaño.

Para los asientos, Alfa Romeo no ha escatimado en gastos. La piel de los asientos son de calidad, eléctricos y calefactados. El panelado está decorado con madera autentica de poro abierto. Al tocarla puedes sentir la rugosidad de la misma. Disponible en varios tonos, el elegido en este modelo de color oscuro hace demasiado sobrio el interior.

En cuanto a nivel tecnológico es el mismo que el ofrecido en el Giulia aunque en este caso el sistema que varía el modo de conducción conocido como Alfa Romeo DNA, es diferente. Ahora equipa la función “Efficiency” que prima el consumo y relaja la respuesta del motor.

La altura es generosa para las plazas delanteras, pero para acceder a la trasera tenemos que inclinar la cabeza, y eso que no tenemos demasiada altura. Los asientos traseros son cómodos algo duros para mi gusto aunque recogen bien las piernas. El eje de transmisión no ocupa demasiado espacio en la zona trasera cosa que se agradece.

Tras una vista a la estética del modelo, llega el momento de ponernos al volante del mismo. La unidad que tenemos ante nosotros es la denominada «First Edition». Una serie limitada con motor 2.0 Gasolina de 280 CV y tracción Q4. Esta serie especial cuenta con el equipamiento más completo a un precio cerrado de 62.000€.

Arranco el motor mediante un botón ubicado en el volante al estilo Ferrari. Pulso la posición D mediante la leva derecha detrás del volante. Las levas están detrás volante fijadas a la caña de la dirección. Son de gran tamaño y están elaboradas en metal. Agradables al tacto, ideales para jugar con ellas. Conduzco los primeros metros al volante del Stelvio sin apenas percibir ruido del motor.

El habitáculo es silencioso a priori y su volante una gozada para conducir. Tiene un grosor variable y el aro muy fino para facilitar las maniobras.

Entro en carretera y comienzo acelerar para descubrir el verdadero idioma que habla este Alfa Romeo. A alta velocidad quizá percibas el silbido del aire que proviene de los espejos retrovisores. Se nota que es un vehículo muy ágil, en números es el SUV más ligero del segmento, tan sólo pesa 1.660 KG. En la práctica se nota como han empleado materiales ligeros en partes de la carrocería, chasis, frenos y motor.

A 120 Km/h en línea recta me doy cuenta de la ausencia punto muerto tan habitual en las direcciones asistidas. Si colocas el volante de forma recta el vehículo no gira hacia ningún lado. Trazamos varias curvas con aplomo sin notar síntomas de fatiga o pesadez, es como si se deslizara por el asfalto. Esperaba algo de más garra en el motor de 280 CV, creo que le falta un punto de locura. Tiene 400 Nm de fuerza, son cifras propias de Diesel. A partir de las 4.000 RPM el sonido del motor se intensifica, aquí le delata el sistema que amplía la resonancia del motor.

La ruta fue completada con un tramo por tierra, y la experiencia fue más que grata. No es un 4X4 pues en el momento que circules pasado de velocidad en una curva en tierra la trayectoria delantera se va abrir. El sistema de tracción Q4 reparte tracción al eje delantero hasta un 50% si las condiciones lo exigen. Aportan estabilidad en este terreno, pero no puedo olvidar que este SUV no está pensado para el campo. Salimos del carril de tierra para incorporarnos de vuelta a la carretera. Es un tramo con muchas imperfecciones y me gusta como el Stelvio con la suspensión Alfa Link asimila bien cada imperfección, recuerda que estamos conduciendo con llantas de 20”.

Activar el modo Dynamic y jugar con las levas del cambio es asignatura obligada. El comportamiento es impecable en cada curva. Tiene una buena pisada y eso se consigue sin tener prácticamente balanceo de la carrocería, bastante menor que el obtenido en competidores como el Mercedes-Benz GLC o el Jaguar F-Pace. El motor y caja de cambios ZF de ocho velocidades hacen un “matrimonio ideal”. La caja de convertidor de par está muy equilibrada junto al motor. Tienes la rapidez deseada en cada cambio y la brusquedad es algo que no existe en este italiano.

Tras la jornada, toca volver al punto de partida. Si miro el consumo, el ordenador de a bordo marca 10,5 l/100 km. Son números muy a destacar cuando hemos estado todo el día reduciendo y acelerando como si hubiéramos estado en circuito. La presentación también tuvo como invitado el Stelvio Diesel con motor 2.2 de 210 CV. Pude conducirlo apenas una hora pero fue suficiente para marcar diferencias. Me agradó su respuesta y comportamiento. Quizá su empuje se nota más que la versión Gasolina. Es una sensación que se suma al sonido que transmite en su interior.

Al principio nos costo hacernos la idea que de llevábamos un Diesel, pues no suena a Diesel. Si además hablamos de 8,3 litros/100km de consumo de Gasóleo te puedes hacer una idea de nuestra elección si tuvieras que decidir la compra de este Alfa Romeo.

Sin duda el Stelvio tiene todos los condicionantes para ser un éxito comercial. Cuenta con un comportamiento dinámico impecable. Es como si tuviéramos todo lo bueno del Alfa Romeo Giulia pero con la practicidad y funcionalidad de un SUV. No olvides que tiene 525 litros de capacidad en el maletero, capacidad real pues los ángulos del mismo son aprovechables a la hora de guardar nuestro equipaje.

Tiene el atractivo propio de los SUV premium pero con un aire de estilo y pasión poco habitual en mercado. Todos los requisitos necesarios para llegarte al corazón, aunque el tiempo dirá si se traduce en un éxito de ventas.

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