Autopasione Aniversario

Hoy en Pasion-e profundizamos en la tecnología que lleva a bordo este Tesla Model S 100D (previamente hemos analizado el coche en dos partes, Prueba 1 diseño exterior e interior y Prueba 2 comportamiento) y en como funciona de tal manera como si fuera nuestro «ángel de la guarda», está ahí, de forma cuasi latente, pero en el momento que la necesitas actúa y funciona.

Parece mentira que en apenas 10 años, Elon Musk haya conseguido crear de la nada una marca que aúna tecnología y pasión por los vehículos. De hecho por su posicionamiento en el mercado nos recuerda más a una empresa digital que de automoción.

Si recuerdas el análisis de «pasion-e» que hicimos el Tesla Model X (ver prueba), ya vimos todo el arsenal que llevaba a bordo el SUV de la marca californiana y como puedes imaginar, el Model S la comparte al 100%, siendo este último el primero en disfrutarla ya que fue lanzado al mercado con anterioridad.

Te podríamos hablar de los luces LED, de los diversos sensores y radares que están continuamente en funcionamiento, analizando todos los estímulos externos y así intentar prevenir cual situación adversa. O hacerlo de sus 2 pantallas, la que está tras el volante y que hace las veces de velocímetro, consumo de energía o GPS o la imponente pantalla de 17″ en formato horizontal incrustada en el salpicadero con una respuesta que roza la excelencia, e incluso de la suscripción premium a Spotify.

Autopilot

Pero no, dado que en mayor o peor fortuna, todo eso se puede ver ya en casi cualquier vehículo de los que copan nuestro mercado, nos vamos a volcar en el mayor hecho diferencial que tiene Tesla sobre el resto de las marcas, el Autopilot y su red de supercargadores.

Una vez que activamos el «Autopilot», nuestra unidad equipaba la última versión, la V9,  que incluye navegación mejorada, nuevo lanzador de aplicaciones, mejora de diversos controles, grabación desde la cámara delantera a USB, limitación de velocidad ante obstáculos o integración total de los puntos ciegos, es como hacer un reseteo de nuestro cerebro para olvidarnos de lo aprendido hasta ahora y partir de 0.

Todavía cuesta tener confianza en un vehículo capaz de mover el volante según las formas de la carretera. Es una realidad que nuestro Tesla es capaz de conducir por sí sólo pero el sistema siempre va a requerir que tengamos las manos puestas en el volante por si acaso algo falla poder evitar un desenlace accidentado, recordemos que aún estamos en el nivel 2, de los 5 posibles.

Aquí desmentimos uno de los grandes mitos. El volante es capaz de moverse “SÓLO” sin las manos puestas en él, pero sólo unos segundos. Únicamente podemos soltar el volante unos segundos ya que si pasa el tiempo preconfigurado el sistema va a reclamar que cojamos el volante de forma sonora e incluso si insistimos varias veces sin coger el volante, el sistema se bloquea sin poder activar el Autopilot, función que permanece bloqueada hasta la próxima parada.

Es un reflejo de la seguridad que busca tener Tesla, dicho lo anterior el coche es capaz de girar y seguir las líneas de carretera de forma totalmente autónoma. Alguna vez da la sensación de que vamos a tener un encuentro contra la mediana de la carretera, sensación provocada por la inercia del vehículo y por la «cierta querencia» de seguir la línea externa de cada carril. Pero es sólo una sensación ya que el coche actúa para seguir fielmente el trazado y guía el volante siguiendo la ruta.

En caso de alcanzar un vehículo delante, con sólo pulsar el intermitente y dar un toque de giro al volante, éste reconoce la función de adelantar y va a girar para rebasar el vehículo de forma automática.

Así que sí, este Tesla Model S es autónomo, pero no, no podemos dejar de coger el volante por seguridad.

Cargadores

Pero no sólo el «Autopilot» es una de las grandes bazas de Tesla para situarse a la cabeza mundial como el paradigma de vehículos 100% eléctricos, también lo es porque ha sabido crear una extensa y nutrida red de cargadores. Ellos distinguen entre 2 programas a los que podemos acceder desde el navegador mientras diseñamos la ruta.

Carga en destino, en el que a una velocidad de carga de 80 km a la hora, hay disponibles para los clientes, hoteles, restaurantes y complejos hoteleros, imitando a lo que haríamos en nuestra casa y los famosos supercargadores, apenas 20 minutos para cargar 250 kilómetros, dispuestos de tal forma en le que poder hacer una breve pausa y seguir en la carretera. Y esto es algo aplicable en toda la Unión Europea, por lo que hacer un viaje desde Granada a Bergen sin tener la inquietud de quedarse tirado en algún punto del viaje es factible y posible.

Por último no podemos olvidar la App que pone a disposición Tesla, completa hasta el nivel de poder ver a través del GPS por donde va el coche o incluso poder cambiar de emisora o modificar los parámetros de la climatización.

Gracias a ella veremos en tiempo real el nivel y la velocidad de carga, sabiendo en todo momento cuanto tiempo nos queda para finalizar el proceso.

Galería

 

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