pasion-e y el guiño vintage del FIAT 124 Spider

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No deja de ser curioso como el peso de la tecnología se incrementa cada año en la industria de la automoción, tanto de forma real, implementando pantallas, sensores, iluminaciones ambientales, etc, como literal, todo eso tiene un coste tanto en euros como en kilogramos.

Nuestro invitado, ver prueba, nos sirve de ejemplo magnífico para ello y es que a día de hoy pasaría totalmente desapercibido en una hipotética lista de «Pasion-e«, un ranking de mayor a menor uso de tecnologías, pero que sin embargo hasta no hace mucho hubiera sido a la inversa. Este FIAT 124 Spider Lusso, sería un vehículo muy avanzado.

Este simpático biplaza nacido de la unión temporal de Mazda y FIAT cuenta con unos interesantes faros LED que incluyen la función AFLS, que traducido, significa que gira el haz de luz en el mismo sentido que lo hacemos con el volante. Además incluye lavafaros, regulación automática de luces y sensor tanto de lluvia como de activación de luces automáticamente, todo ello va incluido en el «pack visibilidad» que tiene un coste de 1.500€. Dentro de esta línea exterior, sí nos pareció curiosa la forma de la tulipa exterior de los faros delanteros y es que mirada desde arriba, irremediablemente nos recuerdan a los del Alfa Romeo Giulia.

Ya en el interior del coche podemos implementar una pantalla de 7″ que no es táctil y para su manejo deberemos hacerla desde una rueda que se mueve en los 3 ejes situada en el voluminoso túnel central del salpicadero. La interfaz empleada no es otra que la que viene usando hasta nuestros días la marca Mazda pero con algunas modificaciones por parte de los italianos, como por ejemplo eliminando la conectividad con Android Auto y Apple Car.

Sí seguimos teniendo sincronización por Bluetooth y el teléfono lo hace de forma rápida y sencilla sin notar desconexiones a lo largo de la prueba. Disponemos además de 2 puertos USB, una entrada auxiliar y como extra, 700€, un potente equipo de sonido firmado por la prestigiosa casa Bosé, con 9 altavoces distribuidos de forma precisa por el interior del reducido habitáculo, incluyendo 4 en el interior de los reposacabezas, creando un perfecto espacio sonoro 360º alrededor de nuestra cabeza.

Si nos decantamos por escoger la pantalla de 7″ en vez de la que viene de serie, ésta nos da acceso a escoger tanto cámara trasera a color, como sensores traseros, pero casi echamos más de menos los delanteros y eso es debido a la enorme longitud del capó retro de este italiano de ascendencia nipona. Por último tenemos como opción la «Keyless Go», para así poder entrar en nuestro biplaza sin usar la llave.

Una vez sentados en el puesto de conductor vemos un volante con una buen diseño y bien ejecutado tanto en tacto como por la distribución de los botones. Accesos rápidos,  una o dos pulsaciones a lo máximo, con una curva de aprendizaje realmente rápida.

Dentro de las 3 esferas que conforman el cuadro de instrumentos, en la de la izquierda tenemos una pantalla monocromo que nos muestra la temperatura del aceite, el nivel de gasolina y en medio el ordenador de a bordo, con consumos, velocidad media, kilómetros realizados, etc. En la esfera central, tenemos un tacógrafo que enfatiza el espíritu deportivo y que aloja en su parte inferior derecha otra pantalla LCD que nos muestra la marcha más adecuada según nuestro ritmo.

Si recordáis el principio del artículo comentaba que es un coche modesto en el uso de tecnologías deslumbrantes y que sin embargo hasta no hace demasiado tiempo, todo lo que hemos descrito sería un despliegue. Ojo, esto no es una crítica por sí sola a la decisión de FIAT, de hecho coincidimos con ellos en que han optado por las funciones más básicas y necesarias para que el conductor se pueda dedicar a lo realmente interesante de un producto como este, disfrutar conduciendo.

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