Compartir
Autopasione Aniversario

A pesar de amanecer un día tristón, cielo plomizo y temperatura bastante baja, es para el equipo de #garajeautopasione una cita muy especial. No en vano hoy nos visita el deportivo a batir en los últimos 9 años. La vara de medida que la competencia ha usado como referencia en el desarrollo de sus mejores armas durante la última década. Es el implacable juez en nuestro querido infierno verde, ¡correcto!, hablamos del Nissan GTR R35.

Concretamente, estamos ante una unidad modelyear 2010, con 485 CV, blanco perlado y acabado blackedition.

Exterior

Según nos vamos acercando al punto de encuentro, podemos apreciar la silueta blanca de “Godzilla”. El coche en directo, impresiona. Sus exageradas proporciones (4.710 mm de largo x 1895 mm de ancho x 1370 mm de alto), enormes llantas de 20”, unas monumentales pinzas brembo de 6 pistones delante y 4 detrás, parte frontal con enormes entradas de aire tanto en el faldón como en el capó, la parte posterior está comandada por un prominente spoiler (buscando aumentar la carga aerodinámica) acompañado por 4 salidas de escape del tamaño de un puño; todo en conjunto hace que sea imposible no fijarse en semejante aparato.

Interior

Pulsamos sobre el tirador de la puerta (queda al ras de esta, lo que delata una cuidada aerodinámica), abrimos y observamos el interior antes de entrar. Lo que más nos llama la atención son sendos asientos tipo baquet (en modelos posteriores serán firmados por RECARO) en un bitono negro y rojo, además de una pantalla en pleno centro del salpicadero diseñada por poliphonycs (los creadores del videojuego Gran Turismo) en la cual se muestra todo tipo de información, muchísima más de lo que nos podemos imaginar (presión de los turbos, temperaturas de aceite, agua, aceite caja cambios, aceleraciones G, reparto de tracción entre el eje delantero y trasero y un largo etc.)

Tomamos asiento y rápidamente nos encontramos como “pez en el agua”. A esto ayudan los asientos eléctricos y calefactados tanto por el tamaño de su banqueta, así como el del respaldo, además de las múltiples regulaciones que poseen. Recogen muy bien dada su ergonomía, pero echamos de menos la posibilidad de regular la zona lumbar y el agarre lateral (en ciertas situaciones de “euforia” se agradecería bastante).

Frente a nosotros un volante multifunción con 3 radios en aluminio cepillado, forrado en cuero microperforado lo que le otorga un tacto agradable pero que no lo podemos tildar de excelente debido al poco grosor del mismo.

Tras él, el cuadro de mandos. Todo el protagonismo recae en el reloj cuentarrevoluciones perfectamente situado frente a nuestros ojos. Dentro del mismo encontramos una mini pantalla digital donde podremos mostrar temperatura exterior, velocidad digital en km/h, consumo instantáneo, presiones de neumáticos, así como información acerca del mantenimiento del vehículo u otros muchos parámetros más.

En la zona central, bajo la pantalla multifunción tenemos los mandos para manejar el equipo de audio BOSE y los del climatizador.

Un poco más abajo, encontramos el selector de modos del Sistema de suspensión Damptronic (Normal, Confort y R). Lo mismo podemos encontrar en el selector de modos de la transmisión y el control de estabilidad VDC que puede configurarse en modo normal, R y Off

Seguido, en el túnel central, el selector de la caja de cambios automática, el botón de arranque o apagado de la criatura, un alojamiento para dejar 2 bebidas o el apoyabrazos en cuyo interior hay espacio para almacenar bastantes cosas.

Pasamos a la parte posterior, nos encontramos con 2 plazas traseras perfectamente utilizables. Están incluso preparadas para anclar sillas de niños con el sistema de seguridad ISOFIX. Hemos llevado cri@s con alzador y adultos hasta 1,69 m (ahí está el límite sino queremos que la cabeza quede casi pegada al cristal posterior, debido a la caída tan pronunciada que posee). El acceso a las mismas desde el exterior resulta un poco incómodo.

A los mandos

No vemos el momento de prepararnos para iniciar la marcha y poder disfrutar de esta maravillosa máquina, no en vano, tenemos por delante un puente de 4 días en el que intentaremos hacernos una muy buena idea de lo que este coche es capaz.

Cargamos los 315 litros de generoso maletero, con el equipaje de 2 adultos y 2 menores para varios días fuera de casa. Nos situamos todos dentro del coche e iniciamos la marcha. Selecciono la suspensión en modo confort y dejo que el cambio trabaje en modo automático, este siempre intenta ir en la marcha más larga posible, no es raro ir a 70 km/h y llevar engranada la sexta velocidad. En carretera, lo gestiona mucho mejor y de manera más lógica e intuitiva, pero en zona urbana recomiendo el modo manual e ir usando las levas para no hacer que el cambio trabaje en exceso subiendo y bajando marchas a cada ligero toque de acelerador.

Activo el control de crucero a unos 145 km/h buscando un consumo contenido el cual me permita llegar a destino sin tener que parar a repostar. En esas circunstancias, el OBC del coche va marcando unos muy razonables 12 L/km de media. Pasan los kms y nos cuesta darnos cuenta a mi acompañante y a mí que vamos en un DEPORTIVO de 500 CV toda la familia sin morir en el intento (os aseguro que sé de lo que hablo). Se supone que debería ser incómodo, ruidoso, insufrible, pero para nada, de hecho los habitantes de las plazas traseras llevan un buen rato dormidos.

Realizamos todo el viaje de noche. Los faros de Xenón del coche iluminan perfectamente. Durante un cuarto de hora incremento ligeramente el ritmo, lo cual influye también en el consumo, elevándose de manera proporcional. Aun así, la capacidad (71 litros.) del depósito de gasolina me permite finalizar los 425 km del viaje sin tener que realizar ninguna parada.

A la mañana siguiente, lleno el depósito de gasolina y sin más compañía que la música que suena en el equipo BOSE me dirijo a la sierra para ver de que es capaz el monstruo nipón. Llego a una zona de curvas enlazadas, con el asfalto en perfecto estado. Cometo mi primer error: fiarme de los expertos de barra de bar que dicen que este coche lo hace todo solo, y posiociono todos los controles en modo R. Voy dosificando en las salidas de las primeras curvas para en una de ellas, y perdiéndole el respeto, piso más decididamente y me regala una cruzada que me pone los vellos como estacas de avellano y me recuerda : “ojito que tengo 500 CV, ojito que lo llevo todo atrás y que cuando a ti se te ponen de corbata mi reparto máximo de tracción es un 50% delante y 50% atrás, ojito que no soy un AWD tipo a un Lancer EVO o a un Quattro Torsen de Audi” .

Continúo la sesión de curvas, pero tomándolo con más calma. La aceleración entre curva y curva es fulgurante, el funcionamiento (en manual y en auto) de la caja de cambios es sublime, rápida y precisa. El tacto de los frenos es espectacular, sin tener apenas retardo desde que se pisa hasta que notas como la pinzas y las pastillas quieren despedazar el disco. Los frenos, en este tipo de uso no se agotan en absoluto, siempre frenan con la misma intensidad lo cual da una tranquilidad muy importante a la hora de apurar y atacar la entrada de una curva. ¿Pero cómo esta mole puede pesar 1800 kilos y desenvolverse con esta facilidad y soltura en un trazado tan sinuoso? Sin duda alguna, esta bestia ha sido diseñada y desarrollada con toda la intención, no dudo que incluso su elevado peso tenga un por qué y una justificación que por desgracia desconozco.

La conclusión es que se nota que los señores de Nissan utilizaron como referencia el 997 Turbo MK1 (ver prueba) para diseñar y fabricar el GTR, su objetivo era batir en pista al germano cosa que consiguieron, pero no solo eso, consiguieron hacer una máquina también más versátil (algo por lo cual siempre el 911 ha brillado frente a los deportivos menos útiles de la competencia) que su rival. Un “killer” dentro de las pistas y un coche para “los recados” fuera de ellas. Factible su uso a diario en cualquier circunstancia sin preocuparnos de que podamos o no entrar en cuestas asesinas de faldones delanteros, sin tener que salir a todo correr del trabajo e ir a casa para cambiar de vehículo y recoger a los infantes del colegio.

Hoy me considero un gran afortunado tras haber conocido más de cerca este, muchas veces subestimado por su carga de electrónica (desconéctala si te atreves), maravilloso vehículo. Señores de Nissan, que no pase como con el R34 que no hubo sucesor hasta varios años después, larga vida a GODZILLA.

Autopasione Aniversario

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here