Autopasione Aniversario

En #garajeautopasione teníamos ganas poder probar este Hyundai I30N por varios motivos. El principal, porque nos encantan los deportivos de raza, sobretodo en estos días en los que parece que lo único que está de moda son los Ecos, Zeroemisiones, Híbridos, Eléctricos, GLC o GLP. Ver que todavía hay marcas que apuestan por la diversión, las prestaciones y las sensaciones es algo que cuanto menos hay que aplaudir y saber apreciar a pesar de que en el segmento de los compactos GTI tenemos donde elegir, no sabemos cuánto tiempo seguirán las marcas apostando por ellos.

El protagonista de hoy, aun siendo un jovenzuelo en estos lares (no así la marca, que tiene gran experiencia en el mundo de los rallyes), se presenta de la mano de Albert Biermann, encargado de desarrollo de los productos M de BMW durante más de 20 años. Su letra N – con forma de chicanne –  hace referencia al centro de desarrollo que la marca tiene en Namyang (Corea) y a la pista de pruebas donde durante 1 año se ha estado ajustando este juguete, Nürburgring. Amigos, ¡¡esto promete!!

Exterior

Su aspecto exterior me encanta, tiene detalles que delatan de una manera discreta que no estoy ante un I30 normal (VER prueba Hyundai i30 1.4 T-GDI)

Mi unidad de pruebas destaca por un bonito color azul pitufo ó Performance Blue. Sus llantas de 19” (montan unos Pirelli PZero en 235/35R19), pinzas de freno (discos delanteros de 345 mm y traseros de 319 mm) en color rojo a juego con los perfiles del paragolpes, doble escape, difusor trasero o la tercera luz de freno imitando a los F1 confieren en conjunto un aspecto muy deportivo. Nos anuncia de que la N de sus pinzas de freno o de la calandra frontal, no está puesta ahí por casualidad y como mero ornamento.

Por cierto, a los que somos Papás, que el coche sea 5 puertas ayudará mucho a que la “parte contratante de la primera parte” lo vea como un coche con posibilidades de uso familiar, lo cual nunca viene mal a la hora de “negociar” el nuevo juguete.

Interior

Sin duda se respira un ambiente muy Racing. Sus asientos calefactados y eléctricos con memorias, presentan un aspecto súper deportivo. Una vez nos sentamos en ellos, nos damos cuenta que recogen el cuerpo de maravilla y debido a la cantidad de ajustes que presentan, rápidamente damos con la posición más adecuada frente a su volante.

El volante perfectamente redondo, raro hoy en día que muchos son achatados por su parte baja, presenta un diámetro más grande de lo habitual, pero de un grosor excelente lo que le confiere un tacto de uso muy agradable. En un primer vistazo, me recuerda enormemente al volante de la Giulia QV (Ver Prueba Giulia QV), sobretodo el radio doble vertical.  En el encontramos los mandos multifunción habituales además de 2 teclas que nos permiten seleccionar los distintos modos de conducción predeterminados (ECO, Normal, Sport, N y N Custom).

Tras él, se encuentra el cuadro de instrumentos que ofrece una información completa, apoyado por una pequeña pantalla central donde se muestran todo tipo de parámetros (consumo, velocidades, temperaturas, valores de potencia y par motor, soplado del turbo, aceleración lateral, etc.) que son de gran utilidad tanto en uso “doméstico” como en “deportivo”.

La consola central está dominada por una pantalla de 8” muy “Mercedes Benz”, es decir, está poco integrada con el salpicadero y resulta un poco “pegote”. En ella podremos ver, seleccionar y ajustar todo de tipo de parámetros y modos que nos ofrece este completo deportivo coreano. Además de opciones de control del Apple Car Play o Android Auto, la cámara de aparcamiento trasera o el sistema de navegación GPS. Apuntar que el modo N Custom, nos permite combinar las distintas opciones de reglajes a nuestro gusto

De camino a la palanca de cambios, tropezamos con los mandos del climatizador y con un hueco donde podemos cargar de manera inalámbrica el móvil.  El apoyabrazos central, en determinadas maniobras, resulta bastante molesto.

Accedemos a la plazas traseras, amplias y cómodas para transportar a 2 adultos de estatura media. Dada la forma de su pilar C y la amplia apertura de las puertas, entrar y salir resulta muy sencillo. El maletero ofrece una capacidad excelente, 395 litros, pero lo que más me llama la atención no es esto sino la barra de torsión que monta entre torretas, estos coreanos no han dejado nada al azar.

Mecánica

El bloque motor de nuestra unidad, es un 2.0 litros turbo de 275 cv’s y 353 Nm de par motor (tiene una función overboost la cual durante 18 segundos aumenta esta cifra hasta los 378 Nm). Existe una versión un poco más light que ofrece 250 cv’s. Ambos modelos son capaces de alcanzar los 250 kms/h de velocidad máxima.

El coche, como ya hemos comentado anteriormente tiene 5 modos distintos de conducción, el que más me ha gustado es el (adivina) modo N, ¿Por qué? Porque aparte de que el coche se vuelve más radical endureciendo suspensiones, desconectando ayudas, acortando recorrido del acelerador y modificando el tacto de la dirección asistida lo que me ha vuelto loco es el sonido de su escape. Es atronador a la vez que adictivo, pisando a fondo y levantado en retención los petardazos que emite es lo más parecido a un coche de rallyes que jamás haya conducido. Lo curioso es que ningún fabricante, tipo Akrapovic ó Miltek, firma semejante obra de arte de la sinfonía Racing.

Destacar la función “launch control” o “control de parada-salida” que equipa. Sólo disponible en el modo N y el control de tracción en sport. Con el acelerador en la chapa y el embrague pisado, el motor se mantiene entre las 3700 y 4500 rpms. Una vez soltamos embrague, el I30N aprovecha al máximo su capacidad de tracción para lograr un 0 a 100 en 6 segundos.

Otra característica mecánica a destacar es el diferencial autoblocante electrónico que equipa orientado a reducir el subviraje. Lo que hace es bloquear la rueda que patina, normalmente la interior, pasando toda la fuerza a la exterior. De este modo se aumenta la velocidad de paso por curva y mitigamos la tendencia subviradora de todo tracción delantera y más con estas potencias tan elevadas.

Comportamiento

La primera toma de contacto con nuestro protagonista ha sido nefasta. Sí, sí nefasta pero no ha sido culpa del coche, el día amaneció totalmente encapotado y no paraba de llover. Con pocas ganas, pero con esperanzas de encontrar alguna zona donde no estuviese así, me monté en el coche y me puse a recorrer toda la provincia con un radio de acción de 100 kms a la redonda. Nada, fue imposible. Incluso hubo un buen rato que nevaba copiosamente.

Conduje durante 300 kms por todo tipo de carreteras (comarcales, autovías, nacionales) en modo ECO y Normal, lo cual me permitió darme cuenta que en ese uso el coche se comporta como un compacto más, nada radical y totalmente amistoso con los ocupantes. Yendo tan relajado, me fue posible centrarme (estando parado) en cosas que en “modo N” es más fácil de pasar por alto (menús de configuración del setup del vehículo, detalles del navegador GPS, características del Android Car, etc.). Retorne a casa con un sabor agridulce, como podéis imaginar lo mejor del día fueron los consumos y es que en estas circunstancias el I30N flirteaba con los 7 lts a los 100 sin ningún esfuerzo.

Al día siguiente, mis plegarias dieron sus frutos y amaneció totalmente despejado y soleado, ¡bien! Rápidamente fui con el coche a repostar y me dispuse a olvidarme de todos los “gaddets” y tener el modo N seleccionado durante toda la jornada.

Arribo al primero de los varios tramos que voy a transitar. Poco a poco voy subiendo el ritmo adecuándolo para lo que ha sido diseñado. La respuesta del motor es inmediata y contundente, me sorprende la ausencia de retardo (lag) en la actuación del turbo y lo bien que sube de vueltas, para nada perezoso en la zona alta del marcador, excelente respuesta en todo el rango de revoluciones de este pequeño 2 litros.

La caja de cambios manual de 6 relaciones, funciona a la perfección. Su tacto junto a las transiciones bien marcadas, hacen que cambie de forma rápida y precisa. Tiene la función RevMach (o lo que es lo mismo un punta-talón) tanto subiendo como bajando de marcha, si se quiere, se puede desconectar y dejar esta maniobra bajo nuestro control.

Es un tramo revirado donde rara vez pongo cuarta. Traza las curvas muy aplomado y se nota el trabajo del autoblocante. Se muestra muy neutro, a pesar de ser tracción delantera y bastante pesado (1429 Kg). Mi unidad no tiene los neumáticos en su mejor estado, pero ni aún con esas tuve susto e imprevisto. El mordiente de los frenos es muy bueno y en ningún momento noté fatiga en los mismos, da mucha seguridad.

El coche es muy rápido, sin duda, pero esa sensación es amplificada por el espectacular sonido del escape. Como comentaba anteriormente, los petardazos en retenciones, las explosiones en los cambios de marchas, te envuelven en una atmosfera WRC de la que no quieres bajarte jamás a no ser que tengas que parar a repostar. En estas condiciones de uso y disfrute, es fácil moverse en los 12/13 litros de combustible a los 100.

Finalizo esta maravillosa jornada conduciendo por un tramo de montaña con gran desnivel. Segundas y terceras a fondo durante más de 14 kms de rampas del 6 al 12%. Aquí consigo sacarle los colores a nuestro protagonista. En horquillas de segunda, tirando hacia arriba, al coche se le nota el sobrepeso, le cuesta ganar velocidad en esa situación más de lo deseado.

Conclusión

Gratísima sorpresa esta primera incursión de Hyundai en un segmento el de los compactos “GTI”, realmente competido. Su carta de presentación con este I30N no puede estar a un nivel más alto, cumpliendo con sobresaliente en todos los apartados a tener en cuenta en un coche de estas características.

Cómodo para viajar, espacioso y más que suficiente para una familia. Ofreciendo ese plus deportividad tan deseado por muchos de nosotros. A todo esto, agregar el completo equipamiento disponible, sobre todo con el pack performance, que hace que no echemos en falta absolutamente nada tanto a nivel de confort, seguridad, ergonomía o aditamentos Racing.

Tras esta prueba, tengo aún más ganas de poder catar el Honda Civic Type R (próximamente). A falta del japo, a día de hoy consideraría un serio candidato al I30N frente al León Cupra o al Golf GTI, sobre todo teniendo en cuenta que podemos hacernos con un coreano con absolutamente todo por 33.500 € (mientras dure la promoción que actualmente ofrece Hyundai de -6.000€). Este compacto ha aterrizado para quedarse y ponérselo difícil a los protagonistas de siempre. ¡Buen trabajo!

Agradecimiento especial a Hyundai España por la cesión del vehículo.

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