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Autopasione Aniversario

Cosas del destino, la climatología nos regala un precioso, soleado e incluso caluroso día. Contrapunto al país nórdico de origen de nuestros dos contendiente de hoy.

Estos coches “de padre”, “lobos con piel de cordero” o “sleepers” representan las versiones más prestacionales (con el permiso del 850 R -250 cv`s-) que la marca sueca jamás haya comercializado sin tener que recurrir a un preparador externo
como Polestar.

Como primer plato, tenemos un precioso 850 T5R en el exclusivo color amarillo (también conocido como “natillas”) y cambio manual de 5 velocidades. Cuenta con una mecánica de 2.300 cm3, 5 cilindros Turbo que eroga 240 cv’s de potencia. Esta unidad en concreto, tiene montada una suspensión Öhlins con botellas independientes, que Volvo ofrecía como opción (¡¡anda!!, ¿pero estos de Volvo saben lo que es eso??) a la hora de configurar la equipación.

El resto, poco más difiere a nivel mecánico de un “simple” 850 T5 (misma mecánica turbo 5 cilindros de 225 cv’s, durante mucho tiempo fueron los tracción delantera más potentes que habían en el mercado).

Excepto por el tapizado en piel vuelta en los lados de los asientos y cuero en la parte interior de la banqueta (esto se debe a la colaboración de Porsche con Volvo en este coche, incluso algún 911 turbo tuvo la misma combinación) , alfombrillas específicas con el logotipo 850 bordado en color amarillo, paragolpes delantero y trasero más prominentes, cola de escape específica, suspensiones especificas modificando el tarado y altura respecto del resto de gama, alerón en la tapa del maletero o las preciosas llantas Titan de 17” en ese característico gris tipo “Gun Metal” que tanto resalta sobre el amarillo de esta maravillosa pieza de colección.

Y digo bien de colección, no en vano (entre el año 1995 y 1996) se vendieron 5500 unidades a nivel mundial (inicialmente se planificaron vender 2500 pero debido al éxito se incrementó la producción), 137 llegaron a España de las cuales 40 eran amarillos (entre rancheras, sedanes, cambios manuales y automáticos) y las otras
97 en el resto de colores (negro y verde).

No confundir este modelo con el 850 R vendido entre los años 1996 y 1997,
que mediante unos inyectores de mayor caudal y un turbo de mayor tamaño (16T),
se alcanzaban los 250 cv’s de potencia. Las llantas de este último, era del mismo color “Gun Metal” pero de 7 radios conocidas con el nombre de Volans.

Como segundo plato fuerte, tenemos este discreto e impecable S60 R fabricado desde el 2003 hasta el 2006 (hubo también una versión “ranchera”
conocida como V70).

A la vista, parece un S60 normal con una llantas “chulas” pero si nos permiten levantar el capot y fijarnos detenidamente en los detalles nos encontramos con un motor de 2500 cm3, 5 cilindros y turbo de 300 cv’s de potencia.

Cambio manual de 6 velocidades (lo hay también automático de 5 velocidades pero le resta mucho encanto en pro de la comodidad, además el par motor se reduce de 400 Nm a 350 Nm para no dañarlo prematuramente). Tracción a las 4 ruedas
de tipo Haldex. Frenos firmados por Brembo, compuestos por pinzas de 4 pistones delante que comprimen las pastillas sobre unos discos ventilados de 330 mm
(los traseros son del mismo diámetro pero macizos).

Doble salida de escape. Minialerón en el maletero que aporta una carga de un 20% aumentando el efecto suelo reduciendo la viveza del eje trasero a altas velocidades. Llantas de 17” de nuevo en color “Gun Metal” (las de 18” eran opcionales) Pegasus y como colofón un sistema de suspensión inteligente FOUR C desarrollada por Öhlins y Monroe.

Consta de 3 tipos de tarados seleccionables desde una botonera situada en el salpicadero (Confort, Sport y Advance).

En el modo Confort el coche busca la comodidad sobre toda las cosas, utilizando un sistema conocido como SkyHook el cual busca aislar el coche de las irregularidades
de la carretera, como si el coche estuviese suspendido desde el cielo con amortiguadores imaginarios.

En modo Sport, la suspensión se endurece buscando una mayor deportividad pero
sin llegar a convertirse en un vehículo incómodo en una conducción normal.

En el modo Advanced, el cuento cambia. La suspensión se endurece al máximo sin concesiones a la comodidad. El recorrido del acelerador de acorta buscando mayor viveza a la demanda de nuestro pie derecho, incluso el sonido del escape al ralentí
se vuelve más bronco. Solo recomendable activarlo en circuito o tramos de carretera en los cuales el asfalto este en perfectísimas condiciones.

Para concluir, el postre. Postre que nos deja un sabor agridulce, ya que el tiempo no pasa en balde y esos casi 10 años de diferencia se ven de reflejados en absolutamente TODO (estética aparte, totalmente subjetivo) momento cuando comparamos en idéntica situaciones a estos 2 “hermanos” suecos.

El S60 R, tiene mejores prestaciones, frenos a años luz (los del 850 en cuanto se les exige levemente nos quedamos literalmente sin ellos, discos y pinzas no están a la altura de lo que su mecánia puede desarrollar).

Dinámicamente, esta unidad de T5R se defiende gracias a sus Öhlins opcionales, pero ni con esas, supera en este aspecto al S60 R. Esa triple posible selección dota a este coche de un comportamiento ejemplar en cualquier situación (además de su tracción 4 Haldex), además de que el bastidor del S60 es infinitamente superior en cualquiera de sus versiones al de cualquier 850.

Ergonomía, tacto de los mandos, pedales, palanca de caja de cambios han dado un salto fácilmente constatable en el joven de la saga R.

Y todo esto no es una crítica, es una realidad que cabía esperar. Retomando el primer plato, muy resumidamente, el 850 T5R podríamos decir que es un 850 T5 con “ligeros” retoques cosméticos, para lo bueno y para lo malo.

Lo cual, comparado con un excelente y completo S60 R le hace salir bastante trastabillado en esta “batalla” nórdica, pero, para mí el 850 T5R  (y sobretodo en amarillo, a pesar de que se produjeron muchos más que en verde oliva) es bastante más ESPECIAL que el S60 R por ser el primer R, por ser tan atrevido dentro de una marca tan “seria” como siempre ha sido Volvo, por haber participado en el BTCC (British Touring Car Championship) en su versión Wagon y Sedán, por montar el mítico bloque 2.3 Turbo y finalmente por ser tan difícil de encontrar una buena unidad.

Por lo tanto, si tienes opción de conseguir uno, sobretodo manual y sobretodo ranchera, no lo dudes. Es un valor en alza, principalmente fuera de nuestras
fronteras donde se pueden ver fácilmente por encima de los 12 mil euros.

Autopasione Aniversario