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Autopasione Aniversario

… donde vas tu tan bonito, y es que, como buen fanático del mundo del motor he crecido teniendo a Porsche, y en concreto al 911turbo, como el DEPORTIVO por excelencia, el DEPORTIVO para todo uso, el DEPORTIVO con el que lo mismo puedes ir al colegio a recoger a los peques o subir a la sierra un fin de semana de invierno con las carreteras en estado “delicado” sin tener que pasar las de Caín.

Hoy, por casualidades del destino, no voy a tener el placer de probar uno sino dos 911, y no un 911 “normal” (si alguno se puede catalogar así), voy a probar sendos 911 Turbo de distintas generaciones. Si estos 3 numeritos mágicos ya nos evocan nuestros deseos más ocultos, aderezados con la palabra Turbo, me provoca directamente taquicardias.

No en vano, hablamos de coches que en el caso de nuestro primer protagonista, 996 Turbo, posee una mecánica 3.6 litros biturbo de 420 cv’s de potencia a 6000 rpms y 560 Nm a partir de 2700 rpms, ayudado por una caja de cambios manual de 6 velocidades –existen en opción con cambio tiptronic, que para mi gusto, enmascara la verdadera personalidad de este cohete, ni mejor ni peor, distinto- lo que le permite alcanzar los 100 kms/h en 4.2 segundos y una velocidad máxima de 305 kms/h

Para transmitir al asfalto toda la potencia que desarrolla su mecánica Metzger de carter seco (utilizada en competición años a en los 911 GT1 que corrían en Lemans), se vale de una tracción a las 4 ruedas de tipo Haldex. En condiciones de tracción óptimas, sólo un 5% del par irá al eje delantero, en caso contrario hasta un 40% puede ser transmitido a dicho eje, con unas llantas de 18”. La unidad probada monta unas espectaculares llantas en 19” firmadas por Ruff, especialista en preparaciones Porsche, y suspensiones Bilstein B6 con muelle de origen buscando mejorar la estabilidad sin penalizar en otros aspectos del día a día.

Los encargados de detener a la bestia son un kit de frenos delanteros con pinzas de 4 pistones y discos de freno de 330 mm de diámetro al igual que los discos traseros pero de menor grosor, en un Porsche, llama la atención tanto su aceleración como sus frenos y su grandísima efectividad.

Para no extenderme más –se podrían escribir horas- destacar que este es el primer modelo de la era watercooled (o refrigeración por agua) esto unido a su peculiar forma de los faros delanteros (de huevo) hacen de este 996 uno de menos valorados por los amantes del modelo, tendencia que está en clara transformación como bien reflejan los precios del mercado de v.o

El segundo protagonista es un 997 Turbo MK1 (o de primera generación), con cambio manual de 6 velocidades e igualmente con un bloque motor Metzger -último 911 en montar esta tan afamada mecánica-, tracción a las 4 ruedas de tipo Haldex, alerón trasero retráctil, entonces, ¿la única diferencia entre estas 2 joyas de la automoción, son las formas de sus faros delanteros?, rotundamente, ¡no!.

El 997 monta 2 turbos de geometría variable (primer coche de calle con motor de gasolina en montarlos) elevando su potencia a 480 cv’s y hasta 680 Nm. El kit de frenos de serie (en opción se podían montar carbocerámicos de 380 mm de diámetro) está compuesto por pinzas de 6 pistones y discos de 350 mm.

Tiene un sistema de amortiguación mucho más elaborado que su antecesor, denominado PASM (suspensión activa de Porsche), teniendo la opción de seleccionar mediante un botón 2 niveles distintos de dureza. Pero, una de las opciones más interesantes (que equipa esta unidad) es el Sport Chrono Paket, y ¿por qué es tan importante esta equipación?

  • Se activa un overboost con una duración de 10 segundos, el soplado de los turbos asciende hasta los 1.2 bares de presión provocando un incremento de 60 Nm de par.
  • Se reduce el recorrido del acelerador.
  • El PASM se pone automática en modo deportivo.
  • El PSM (control de estabilidad) se vuelve más permisivo
  • Si ponemos en marcha el cronómetro, se activa un contador
    de tiempos con gráficas

Llegados a este punto, y recordando el título de este artículo, podría parecer que cualquiera de estos 2 coches nos sería válido pero puestos a elegir, el 997TT tiene: prestaciones superiores, frena bastante más y soporta mejor la fatiga, gana en paso por curva (la flotabilidad del eje delantero común en todo 911 se ve atenuada respecto del 996), la posibilidad de elegir la dureza de la suspensión le confiere una doble personalidad así como la activación del botón sport.

El puesto de conducción (no mencionado hasta el momento) resulta más cómodo simplemente, y en mi caso con 190 cm de estatura con más razón, por haber agregado la opción de poder regular el volante en profundidad.

Si además de todas estas razones medibles, me permito la licencia de sumarle la subjetivad de la estética (el 997 es la generación de 911 que más me gusta de todas) y que desde el punto de vista de la inversión, este va a ser un modelo de un gran valor a futuro, jamás dejaría al azar la elección entre estos dos 911’s.

Mi favorito, sin duda, 997 Turbo Manual.

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